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Haciendo un paréntesis en nuestra estancia en Cairo y
aprovechando que ninguno del grupo la conocíamos, dedicamos
un día entero a visitar Alejandría, también llamada "la perla
del Mediterráneo".
Fue
construida por orden de Alejandro Magno, a quién debe su
nombre, entre los años 332 y 331 a.C. La ciudad se convirtió
rápidamente en un importante centro cultural, intelectual,
económico y político del mundo antiguo. |
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Situada en el norte de Egipto, en el delta del río Nilo sobre una
loma que separa el lago Mareotis del mar Mediterráneo. Con mas de
tres millones y medio de habitantes es la segunda ciudad más grande
de Egipto y el principal puerto marítimo del país. Aunque se
encuentra a solo 225 km. de el Cairo su ambiente y herencia cultural
la han convertido en una ciudad quizá mas mediterránea que media
oriental. |
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Desde la antigüedad han existido en Alejandría
dos puertos; el más importante es el occidental, modernizado en el
siglo XIX, donde está el centro comercial, la aduana y numerosos
almacenes. Por este puerto pasa casi todo el comercio de importación y exportación de Egipto, además de ser
la principal escala para los barcos
del Mediterráneo oriental. Puede acoger hasta 250 buques de gran
calado. Es una ciudad próspera con buenos edificios, incluso altos
rascacielos, y gran actividad cultural y económica. |
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Aunque
la Alejandría de nuestros días, por desgracia, no conserva
los grandes monumentos de su época de esplendor, aún se puede
respirar en sus calles la atmósfera de su glorioso pasado. Las
excavaciones arqueológicas van restituyendo, poco a poco, los
vestigios de su historia, engendrada por las diferentes culturas que
han habitado su territorio a lo largo de la historia.
Nosotros, como no disponíamos de mucho tiempo, nos limitamos a
visitar; las catacumbas de Kom el Shukafa, el Serapeo y la Columna
de Pompeyo, la mezquita de Abu al-Abbas al-Mursi,
la mezquita de Sidi Dawud y
la famosa, aunque nueva, biblioteca.
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A
nuestra llegada a Alejandría, en primer lugar nos dirigimos a las catacumbas de Kom el Shukafa
(monte de Piedras). Se trata del hipogeo mas importante de la ciudad
y su nombre se debe a que se descubrieron, por casualidad en 1.901,
en una meseta pedregosa en el antiguo distrito de Rakotis, al sur de
la columna de Pompeyo,
El
complejo funerario construido por los romanos en el siglo II a.C.
está excavado en la roca y tiene tres niveles (aunque solo se
visitan dos por hallarse el tercero inundado e inaccesible) en los
que podemos encontrar mezclados los estilos egipcio, griego y
romano.
En la
misma entrada encontramos 4 extraordinarios sarcófagos de granito.
Descendemos a través de una escalera circular hasta el primer nivel
donde los mas destacable es la sala donde se cree que los familiares
y amigos celebraban fiestas ceremoniales en honor del difunto.
Seguimos bajando hasta el segundo nivel donde encontramos una
impresionante tumba con varios sarcófagos en la que todavía se
pueden apreciar las hermosas decoraciones realizadas en ella, donde
curiosamente se mezclan arte y los motivos egipcios y romanos.
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Como
ocurre en numerosas ocasiones, no se sabe exactamente quienes ocuparon esas tumbas,
se cree que comenzaron como una cámara familiar y fueron
posteriormente tomadas por un gremio de enterradores.
Después de la
visita a las catacumbas (que sin ser espectacular, si se dispone de
tiempo, no está de mas hacerla) nos dirigimos a nuestro siguiente
destino: el Serapeo y la Columna
de Pompeyo.
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Muy cerca de las catacumbas de
Kom el Shukafa, en el distrito de Karmuz, sobre una loma, se
encuentra la Columna de Pompeyo. Perteneció al antiguo templo de
dedicado al Dios Serapis (Serapeo) que fue construido por los
Ptolomeos en la cima de su Acrópolis.
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El templo estaba edificado
en el mismo lugar donde Cleopatra levantó la segunda gran
biblioteca Alejandrina con una colección de 200.000 manuscritos
regalados por Marco Antonio. Ambas edificaciones permanecieron vinculadas hasta que
el templo fue destruido habiendo sido
durante 400 años el lugar de más conocimiento de la Tierra. |
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Hoy en día apenas queda nada del Serapeo, algunos
túneles en la roca con criptas y nichos, unas pocas columnas de
mármol, un pozo de abluciones, una pequeña biblioteca, pozos de agua
y una edificación construida para comprobar el nivel del Nilo.
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En el año 1944 se descubrieron las placas de la
fundación del templo. Pero la "joya de la corona" era una columna
solitaria de granito rosado con capitel de estilo corintio que
desafiante, parecía alcanzar el cielo con sus impresionantes
dimensiones (27 m. de altura y 9 mts. de
diámetro).
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Tal vez por
desconocimiento, identificaron la columna con Pompeyo. En realidad no tiene nada que ver con
él, según una
inscripción de su base, fue dedicada al emperador Diocleciano, que
llegó a Egipto en el año 279 d.C., y asedió Alejandría hasta que
cayó en su poder después de 8 meses de resistencia. Tras la
victoria, Diocleciano permaneció un tiempo en la ciudad. Y según la
inscripción en griego situada en la base de la columna esta columna
se erigió en su honor por ser un hombre muy querido por el pueblo.
Frente a la columna encontramos tres esfinges, un
escarabajo y restos de varias estatuas. Los descubrimientos mas
importantes de la zona eran las estatuas del dios Serapis en sus dos
formas: la egipcia del "buey Apis" y la griega de "Zeus".
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Antes de comer todavía
realizaríamos otra interesante y curiosa visita, asistimos a parte
de la oración en la mezquita de Abu al-Abbas al-Mursi, la mas grande
de la ciudad.
Esta bella mezquita con sus
minaretes y sus cuatro cúpulas es una de las más importantes dentro
de los monumentos islámicos. Se construyó en 1775 sobre la tumba de
Ahmed Abu al-Abbas al-Mursi, patrón de los pescadores y marineros de
Alejandría. El interior contiene ocho columnas de granito coronadas
por elegantes arcos. Fue reconstruida en 1943 con un minarete de 73
metros y en la actualidad es uno de los principales monumentos
religiosos de la ciudad. |
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Las mujeres que quieren acceder
a la mezquita lo hacen a través de una "puerta trasera" y están
separadas, en un cuarto anexo, de los hombres mediante de una
celosía de madera.
En la misma plaza encontramos la
mezquita de Sidi Dawud, que sin llegar a la espectacularidad de la
anterior, también resulta muy interesante de ver.
Después de la comida, para hacer
la digestión antes de ir a la famosa biblioteca de la ciudad, nos
acercamos a dar una vuelta por los alrededores de la fortaleza de
Quaitbey. |
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Se encuentra en el lugar que
ocupó el faro de Alejandría y quizá sea esta la razón por la que
atrae a los curiosos, ya que, en el interior, únicamente tiene una
pequeña mezquita cuyo minarete fue destrozado por los británicos en
el siglo XIX y un destartalado museo naval sin mucho interés. Sin
embargo podemos decir que es una zona muy concurrida por las parejas
y las familias alejandrinas a la hora del crepúsculo. Desde allí se
contemplan una preciosas vistas de la ciudad y del mar Mediterráneo. |
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Llegó la hora de visitar
la famosa y extremadamente moderna biblioteca de Alejandría.
En la antigua, que fue pasto de las llamas en dos ocasiones,
el núcleo principal era su colección de libros. Los
organizadores escudriñaron todas las culturas y lenguajes del
mundo. Enviaron agentes al exterior para comprar bibliotecas.
Los buques de comercio que arribaban a Alejandría eran
registrados en busca de libros. |
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Es difícil de estimar el número
preciso de libros que llego a guardar, pero parece probable que en
la época de Ptolomeo I era 200.000 volúmenes y en la época de
Ptolomeo II fue duplicado a 400.000 volúmenes. Cuando llegó Cesar a
Egipto en el año 48 a. C., el numero se aumentó 700.000 volúmenes,
Marco Antonio ofreció a Cleopatra 200.000 volúmenes de la Biblioteca
del Pérgamo. Finalmente el numero de los libros llego a 900.000
volúmenes, cada uno de ellos un rollo de papiro escrito a mano.
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La nueva biblioteca de Alejandría vuelve a
alzarse a orillas de Mediterráneo, 1.600 años después de su
desaparición, gracias a los esfuerzos económicos del gobierno
egipcio, la UNESCO y un sinfín de países árabes, europeos y
americanos, empeñados en recuperar uno de los enclaves míticos de la
Antigüedad. Se inauguró oficialmente, tras siete años de construcción
y más de 1.500 millones de euros invertidos, en abril de 2002.
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El estudio de arquitectos
noruegos Snohetta proyectaron este enorme cilindro de cemento y cristal, seccionado
en diagonal, que se erige en el mismo malecón de Alejandría, a pocos
metros de la que fue su mítica antecesora. Las cifras del proyecto
son impresionantes: una
superficie de 36.770 metros cuadrados, una altura de 33 metros, con
once niveles, cuatro de ellos por debajo del nivel de la calle, más
de 85.000 metros cuadrados útiles y una sala hipóstila de lectura
realizada en
hormigón y madera noble para que pueda ser usada por mas de 2.000 personas, que la convierte
en la mayor del mundo. Si su antecesora albergó más de 900.000
manuscritos, ahora sus estantes están llenos en un 1%, pues contiene
aproximadamente 200.000 libros, la mayoría de ellos procedentes de
donaciones, de los 20 millones posibles. Tiene 50.000 mapas, 10.000
manuscritos, 50.000 libros únicos, 10.000 multimedia de audio y
50.000 multimedia visual.
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La sala de lectura, de 20.000 metros cuadrados,
ocupa el espacio central del edificio cuyo cubierta, de forma
cilíndrica, pretende homenajear a Ra, el dios del Sol del Antiguo
Egipto. Su inclinación de 16 grados hacia el mar y la combinación de
vidrio y aluminio permite controlar la luz en su interior y
desde el exterior, proyecta sus rayos hacia el Mediterráneo
como recuerdo del antiguo Faro de Alejandría, cuyos restos se
supone que están en algún lugar de bahía. |
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La pared exterior del
edificio es de granito procedente de Asuán con bajorrelieves caligráficos de la mayoría de
lenguas. La biblioteca ocupa el espacio central de un conjunto
arquitectónico de otros dos edificios: un centro de
conferencias y el planetario, que alberga tres museos, un
laboratorio de restauración, una escuela internacional de
información, la
biblioteca principal, una biblioteca para niños, otra para
invidentes y minusválidos y finalmente una moderna imprenta. |
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Es una de las cinco mas grandes
del mundo junto a la biblioteca del congreso americano, la del museo
británico, la nacional francesa y la del Vaticano. Da trabajo a casi
600 funcionarios y depende directamente del Presidente de la
República de Egipto.
Como final de nuestra breve
estancia en Alejandría recorrimos la Corniche, el paseo marítimo que
se extiende 16 km. hacia el este viendo las numerosas playas que en
verano están llenas de gente y el palacio de Montazah de estilo
turco-florentino construido por el Jedive Abbas II. Se estableció
como residencia de verano de la familia real.
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Hasta aquí nuestro viaje de un
solo día a Alejandría, en resumen, la visita, si vas a permanecer
varios días en Cairo y ya lo conoces, merece la pena, si no has
estado nunca en Cairo... Sinceramente nosotros aprovecharíamos los
días en la caótica y encantadora ciudad de las pirámides.
Además a nosotros, imaginamos
que como a todos los buceadores, nos hubiera gustado ver el
"verdadero museo" de Alejandría que es el que se encuentra entre 6 y
8 metros bajos sus aguas, allí están las ruinas del Faro, el palacio
de Cleopatra, columnas colosales y dioses de piedra sumergidos...
Pero, al menos en esta ocasión, este, no hemos podido verlo.
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