El M/V Shear Water se convirtió en nuestro "hogar flotante" durante la semana que duró la "expedición tigre" en Bahamas, nuestro "intimo" hogar de 19,80 m de eslora y 5,80 m de manga en el que, "a la fuerza", convivimos intensamente los 12 buceadores y cuatro tripulantes que lo ocupábamos. A continuación intentaremos hacer una descripción, lo mas objetivamente posible, de la embarcación.

Carecería de sentido que nos limitáramos a criticar gratuitamente las ajustadas dimensiones de la misma, ya que, los integrantes de la "expedición" conocíamos perfectamente el barco antes de ir y sabíamos que las condiciones de habitabilidad en el M/V Shear Water se acercaban mas a las de un "barco de trabajo" que a las de un "crucero vida a bordo tradicional".

La embarcación dispone de dos cubiertas y "media". La que denominamos "media cubierta" es la superior, donde únicamente encontramos la cabina de mando y un pequeño espacio en la entrada a la misma, donde había colocados dos sillones plegables en los que podías leer un buen libro con una vista privilegiada sobre el arrecife. En el interior, además del tradicional puesto de mando, dispone de dos asientos corridos que por la noche son utilizados como camas por Jim y el capitán. Los otros dos tripulantes del Shear Water duermen en comedor.

En la cubierta intermedia  diferenciamos tres zonas:

- "Bañera de buceo" : Esta localizada en la popa de la embarcación. Lo primero que llama la atención es un pequeño fregadero con un ingenioso surtidor de bebidas varias (agua, cola, naranja...), muy usado por los expedicionarios, una nevera con abundante hielo y la escalera de subida a la "media" cubierta superior. En el perímetro, hay colocados unos bancos corridos con agujeros preparados para situar en ellos la botella con el chaleco y el regulador montados. Bajo los bancos, cada buceador dispone de un pequeño espacio donde colocar una caja de plástico (tipo "frutería"), en la que guarda su equipo ligero y el lastre. Para facilitar el acceso al agua el barco tiene unas pequeñas plataformas en popa, una fija y otra plegable.

El espacio de la bañera era bastante justo para el numero de buceadores que íbamos, mas aún cuando la ansiedad de meterte en un "agua infectada de tiburones" hacia que ocupáramos mas espacio del habitual.

- "Zona de estar y comedor" : Es la única zona cubierta "común" del barco, con excepción de los baños. En ella encontramos la cocina y el salón comedor. El salón, zona utilizada por nosotros, dispone de dos mesas, la mas pequeña habitualmente estaba ocupada por ordenadores portátiles (normalmente con Jim detrás de la pantalla de uno de ellos, retocando alguna de las muchas fotos que hacía en cada inmersión). La mesa grande era donde preparábamos las cámaras, comíamos, bebíamos, leíamos, charlábamos... en definitiva donde se desarrollaba la vida social en el barco, sin desmerecer por supuesto la "sección de fumadores" que habíamos creado entorno al surtidor de bebidas en la bañera de popa que siempre tenía ambientillo.

En el salón había suficientes bases de enchufe múltiple para poder cargar las numerosas baterías de cámaras y focos que llevábamos. Disponíamos de TV, video, DVD, biblioteca, videoteca y además teníamos acceso directo a la comida y bebida de "entre horas" (snacks, galletas, zumos, café, té...).

- "Zona de proa" : Se accede a ella, con una cierta dificultad, por ambos lados del barco. Esta zona no la frecuentamos, salvo en las ocasiones que estuvimos a la "caza", visual por supuesto, de los delfines. Había una zodiac y las enormes neveras con el cebo que utilizamos en el viaje para atraer a los tiburones pero aún así quedaba espacio para tomar el sol, descansar ó tener un rincón de "retiro" del transitado resto del barco.  

En la cubierta inferior :

Encontramos los camarotes de los buceadores y los dos cuartos de baño. El barco dispone de 4 camarotes: tres de ellos con dos literas cada uno (que amablemente fueron cedidos por el resto de la expedición a las tres parejas que íbamos) y el cuarto, situado en la proa del barco tomando la forma de la quilla, con 6 literas que fue utilizado por los compañeros que venían sin pareja.

Los camarotes dobles, como era de esperar, estaban reducidos a la mínima expresión, un pequeño hueco para colocar las cosas, las dos literas y poco mas. El "familar" también disponía de algún hueco donde guardar la ropa y efectos personales, las seis literas muy juntas (sobre todo las que aprovechan la forma de la quilla del barco) y un gran armario que hacía las veces de despensa. Los cuatro camarotes, así como la zona de estar y comedor disponían de aire acondicionado que si bien nosotros no lo utilizamos todos los días seguro que es imprescindible en los meses de verano.

Con respecto a los baños, decir que el barco dispone únicamente de dos cuartos de baño, que si bien para el numero de personas que allí estábamos podía parecer insuficiente, salvo en "hora punta", por la mañana ó antes de acostarnos, no se echaban en falta mas. Decir en su favor que eran bastante amplios para lo que esta uno acostumbrado en los barcos de buceo.

Hasta aquí la descripción objetiva de la embarcación. En cuanto a nuestra opinión personal sobre el M/V Shear Water tenemos que decir que, aunque conocíamos sus dimensiones y distribución antes de ir a Bahamas, una vez hemos estado, nos parece un barco demasiado pequeño y con una habitabilidad muy "ajustada" para el numero de personas que en él viajan, mas aún si la gente del grupo, como suele ser habitual, no se conoce.

En nuestro caso, aunque no todos nos conocíamos (ya hemos indicado que solo los organizadores; Chano y María, conocían personalmente a toda la expedición), debido al buen ambiente reinante en el grupo desde el primer hasta el ultimo minuto del viaje, lo ajustado del espacio disponible no supuso un problema ni siquiera el día que prácticamente no pudimos bucear porque las condiciones del mar no lo permitían. Pero reconocemos que si hubiéramos viajado nosotros solos con 10 desconocidos de diferentes nacionalidades, gustos, inquietudes, carácter... en esos ratos de ocio que en condiciones normales se tienen en el barco, seguro que habríamos echado en falta al menos una zona donde poder "aislarte" un poco del grupo. Con mas razón si algún día no se puede bucear por cualquier circunstancia y los ratos de ocio, por desgracia, se multiplican...

Además del tamaño, otro aspecto característico y destacable es el "desorden" general que se vive en la embarcación, en parte por las dimensiones de la misma y sobre todo porque la tripulación en ese aspecto reconozco que era un poco desastre.

Como recomendación personal, llevar unas buenas pastillas contra el mareo ó tomar las que emplean en el barco (meclizina 25mg.) que sinceramente son infalibles.

Para finalizar, comentar únicamente que si tenéis la fortuna de vivir la experiencia de Tiger Beach, el barco no tendrá tanta importancia... Ya que el numero y el tamaño de los tiburones conseguirán que olvidéis el desorden y las dimensiones del Shear Water...

Después de la descripción de nuestro "hogar flotante" hablemos de lo que realmente nos llevó hasta Bahamas; Los tiburones...