 |
Tras un corto
y cómodo vuelo de apenas una hora,
aterrizábamos en el aeropuerto de Sharm el Sheikh. Allí nos esperaba un
representante de
Sinai Divers para
trasladarnos hasta el centro de buceo situado en Naama Bay, donde
esperaríamos hasta la hora de embarcar en el Ghazala I.
Una vez dejamos el equipaje a buen recaudo, fuimos a dar una vuelta
por los alrededores. |
|
|
Na'ama Bay había crecido
sustancialmente desde que yo estuve en verano de 1995. El hotel donde
estuvimos alojados mi amigo Pincho y yo, el Old Tirán, había sido derribado
y en su lugar estaban construyendo un nuevo complejo hotelero.
Seguíamos
paseando por las calles, viendo tiendas, sudando y sufriendo el calor
abrasador que hacía (salvo que estés en el barco, este sitio sinceramente es insoportable
en agosto), se acercaba la hora de comer y, aunque la oferta hostelera había
aumentado considerablemente en los últimos años, optamos por el único sitio
que nos garantizaba un buen funcionamiento del aire acondicionado: el internacional "Mac Donalds". Creo que
nunca hemos estado tanto tiempo en un local similar, alargamos la hamburguesa,
patatas fritas, Coca cola y café un par de horas, mientras disfrutábamos de
la temperatura casi polar que allí había. |
 |
|
 |
Se
acercaba la hora prevista de
embarque en el Ghazala I. A las 17 horas, recogimos nuestro equipaje en el centro de buceo Sinai divers y nos
trasladaron, en furgoneta climatizada, hasta el puerto de Sharm el Sheikh, donde se
apiñaban unos 150-200 barcos de buceadores. Esto también había crecido desde
que estuve la última vez. |
|
|
En el muelle nos recibió
Friday, el que sería nuestro divemaster durante el crucero; un joven alemán
muy simpático que nos acompañó hasta el barco. Una vez abordo (coincidimos
un grupo de ocho españoles) comenzaron los problemas con el reparto de
camarotes. Todos teníamos reservados camarotes dobles, los que nos
ofrecían eran triples y deberíamos compartirlos con otra persona. Como
íbamos por parejas (menos un grupo de tres japonesas), lo que todos habíamos
contratado eran camarotes dobles y no estábamos dispuestos a
ceder ante las pretensiones del capitán. |
|
Se formó una buena bronca y después de varias supuestas llamadas por parte del
divemaster y del capitán al centro de buceo para confirmar el tipo
de reserva que habíamos realizado y alguna sospechosa
conversación en voz baja entre ellos, todo se solucionó, cada
pareja tenía su camarote doble, como estaba previsto,
reservado y pagado.
|
 |
|
|
El problema no
fue otro mas que el capitán había invitado a una pareja de amigos suyos (de otro
centro de buceo) a pasar parte del crucero con nosotros y el camarote que
ocupaban "descabalaba" toda la distribución de los restantes.
|
 |
La solución
adoptada por el capitán fue sencilla, los "polizones" durmieron en la
cubierta superior los tres días que allí permanecieron, mientras que los que
habíamos pagado el crucero, como era lógico, utilizaríamos los camarotes reservados.
Finalizada la discusión y una vez
apaciguados los ánimos, rellenamos la documentación necesaria para poder
bucear y presentamos nuestra titulación, seguro y libro de inmersiones.
|
|
|
EL GHAZALA I |
|
El
barco constaba de 3 cubiertas:
- La inferior:
en la que se situaban los
camarotes de los buceadores, ajustados de tamaño pero en muy buenas
condiciones; 3 cuartos de baño, cómodos y amplios, para lo que son los
cuartos de baño en un barco de estas características; y la sala de máquinas.
- La cubierta principal: donde
estaba la zona destinada a los temas de buceo, los camarotes del capitán y
el divemaster, un pequeño baño, el salón-comedor, la cocina y los camarotes del
resto de la tripulación.
- La cubierta superior: con el puesto de mando del capitán, una amplia zona con mesas,
música y
asientos corridos para estar a la sombra, una
barra de bar, la nevera con bebidas frías a todas horas (existía otra en el
salón-comedor) y una zona donde se podía tomar el sol.
Dicho así no parece tan grande
el barco ¿verdad?... Pues os podemos asegurar que no se hace pequeño; no
tuvimos la sensación de espacio reducido donde te chocas con todo el mundo.
Era muy cómodo para el número de buceadores que estaba preparado. |
 |
 |
 |
|
 |
Como características
interesantes del barco mencionaremos que disponíamos de aire acondicionado
en los camarotes (también por la noche -que es de agradecer-, aunque mucha
gente dormía en la cubierta del barco) y en el salón-comedor (salvo las
horas en las que había más movimiento de gente entrando y
saliendo). |
|
|
Como la climatización en el
interior del barco funcionaba realmente bien y en el exterior con la brisa
marina se estaba muy a gusto, nos quitamos de golpe una de las incomodidades
del bucear desde la costa: el insoportable calor del mes de agosto en Sharm. |
|
El
salón-comedor estaba perfectamente acondicionado con un mobiliario de
madera, muy
cuidado, el tapizado de los sofás prácticamente a
estrenar, suelo de moqueta (impoluto como todo el resto del barco),
equipo de música, televisión, video, libros y cintas de video a
disposición de todos. En la cubierta superior un gran aparato de música
junto con una gran colección de CD's de todos los estilos, a la libre
disposición de los buceadores. |
 |
|
 |
En un crucero de esta duración, la alimentación y la limpieza son casi
tan importantes como un buen buceo. Recordemos que los 16 buceadores
compartíamos 3 cuartos de baño y, en honor a la verdad, tenemos que
decir que sabías que los baños eran compartidos porque no podías tomar
posesión de los mismos y dejar todos tus utensilios de aseo personal
allí, ya que en el aspecto de la limpieza estaban siempre impecables
(la tripulación aprovechaba para hacer limpieza general en el barco,
cada vez que estábamos buceando, con lo cual se veía todo limpio pero
sin embargo no se veía a nadie limpiar). |
|
|
Con respecto a la comida sólo puedo decir una cosa: yo soy muy raro para comer,
y comí todos los días, siempre había algo que me gustaba.
La alimentación era muy variada, en las comidas fuertes (comida y
cena) normalmente podías elegir entre dos primeros, dos segundos y
luego combinarlos con ensaladas y arroz como platos fijos. En cuanto a las
cantidades, comías lo que te
apetecía. En el aspecto de la preparación, quizá con un poco más especiada
de lo que estamos acostumbrados en España, pero muy buena. Cuando empezó el
crucero nos preguntaron si alguno de nosotros necesitaba un tipo de
alimentación especial (no fue necesario pero en el crucero del año siguiente
-Islas Brothers- recuerdo que una de las
personas que viajaba era vegetariana y le prepararon todos los menús
vegetarianos).
|
|
La zona de buceo se encontraba en
la popa del barco, en la pared disponíamos de un
gran panel con casilleros de aproximadamente 40x40 cm. con tomas de
corriente, donde podías poner a cargar focos, flashes y demás artilugios
eléctricos, así como dejar en ellos los relojes, computadoras, el paquete de
tabaco y el mechero (resulta muy cómodo sobre todo para quitarle el tabaco a
algún compañero) ya que aquí se encontraban muy "protegidos". |
 |
|
|
En el centro de la bañera de
popa existía una gran mesa rectangular donde podíamos dejar las cámaras de
fotos, video, computadoras... mientras preparábamos el resto del equipo.
Rodeando esta mesa había
un banco corrido donde, agarradas con una especie de "U", estaban las botellas,
con su chaleco y regulador respectivo colocado y debajo de cada una encontrábamos una
caja en la que se colocaba el resto del equipo: aletas, gafas, escarpines...
Colgábamos los neoprenos en
perchas y con la misma brisa del mar, entre inmersión e inmersión,
prácticamente se secaban.
Los equipos no se endulzaban, pero existía un recipiente donde podíamos aclarar los equipos de
fotografía, video, focos, ordenadores, y otro que utilizábamos sólo para los reguladores. |
 |
Durante todo el día el compresor
estaba cargando unos grandes botellones de aire situados bajo la
cubierta (en la sala de máquinas) y en cubierta únicamente tenían unas
tomas de aire conectadas a los botellones con las que cargaban las
botellas en un hueco dispuesto para ello. Con lo cual, siempre había
botellas cargadas. Cuando subías de la inmersión, en tu sitio ya había otra
botella llena, cambiabas jacket y regulador y preparados para la próxima
buceada. |
|
|
Una vez estabas preparado con
todo tu equipo, andabas tres metros, bajabas dos escalones y estabas en la
plataforma de popa; paso de gigante y el Mar Rojo a tu entera disposición.
Normalmente esta era la forma de comenzar la inmersión, en otras ocasiones,
cuando el punto de inmersión así lo requería, nos llevaban hasta el mismo,
en zodiac.
|
|
Los regresos variaban también en
función del punto de buceo. En algunos casos llegábamos nosotros
mismos al barco y en otras ocasiones debíamos esperar donde saliéramos a que la zodiac nos
recogiera. En cualquier caso si salías del agua antes de tiempo por
cualquier circunstancia, allí siempre estaba la zodiac preparada para
recogerte y desde el barco, el capitán siempre estaba vigilando. La
verdad es que daba mucha tranquilidad el funcionamiento tan
profesional de la tripulación.
|
 |
|
|
UN DÍA CUALQUIERA EN EL GHAZALA I |
|
Como en todos nuestros viajes, el día comenzaba muy pronto. Normalmente a las 7,00 de la mañana ya nos habíamos levantado y nos
encontrábamos tomando un café con galletas o tostadas, a las 7:30 empezaba
el briefing y cinco minutos después, estábamos haciendo la primera
inmersión. Salíamos del agua (con ganas de meternos otra vez rápidamente),
desayunábamos, un breakfast "serio": tostadas, huevos revueltos, embutido,
salchichas, yogur, queso, leche, cereales, miel, zumos... y después de una
pequeña pausa, otra vez al agua.
|
 |
Cuando salíamos de esta segunda inmersión
ya habían llegado los barcos de día, los que venían desde Sharm
para bucear dos inmersiones y regresar nuevamente (modo de buceo
cuando se está hospedado en el hotel). Con lo cual, las dos primeras
inmersiones las hacíamos o solos o como mucho, con otros cruceros que
hubieran por allí. |
|
|
Lo que no era habitual ya que, aunque los puntos de buceo suelen ser los
mismos para
todos los centros, lo tienen muy bien organizado y no suele
haber aglomeraciones, salvo en el naufragio del Thistlegorm
que
la cantidad de barcos
a partir de la segunda inmersión
tenemos que reconocer que era bastante elevada. |
|
Aunque,
aplaudiendo a nuestro divemaster, tenemos que
admitir
que
nosotros no
coincidimos con nadie en el agua. Eso sí, el pobre hombre se
pasaba todo el día en la proa del barco "vigilando" y cuando
menos te lo esperabas decía: "en cinco minutos al agua", podía
parecer un poco estresante, pero cuando llegábamos al agua
y realmente no coincidíamos con ningún otro grupo, por ejemplo
en el caso del Thistlegorm, no tenía precio. |
 |
|
|
Entorno
a las 13 horas comíamos. El menú, como ya hemos indicado, era completo y
variado, en ocasiones excesivamente especiado para mi estómago.
Normalmente había dos tipos de ensalada, arroz y fruta como elementos
fijos a los que en cada comida añadían dos o tres platos como
segundos. |
 |
Después de la comida, un cafetito y a descansar un rato, no
demasiado porque a las 15-15:30 ya estábamos de nuevo en el
agua.
Finalizada la tercera inmersión, otra vez a comer, era la hora
de la merienda. Normalmente unos dulces acompañados de café,
chocolate o té, ayudaban a templar el cuerpo.
A
partir de este momento, dependiendo de la hora que fuera y del
trayecto que tuviera que hacer el barco si se desplazaba hasta
la zona de buceo del día siguiente, se hacía otra inmersión más
de camino y luego la nocturna o directamente hacíamos la
nocturna cuando llegábamos al sitio donde tenían previsto que
durmiésemos ese día. |
 |
|
|
En los
pocos ratos que dejaba libre el "buceo sin tregua" del crucero, podías
aprovechar para darte un baño (si no tenías agua suficiente en el
cuerpo), tomar el sol, escuchar música, ver algún video, leer o
simplemente disfrutar de la visión de ese increíble mar, acompañado
siempre por una ligera brisa que hacia olvidar el calor insoportable
que se sufría en la costa. |
|
|
|
En el
interior del barco había aire acondicionado, de hecho al estar
cerrado, cuando no estaba conectado se notaba y hacía calor. Pero en
el exterior, siempre hacía una temperatura agradable. Por la noche, y
en parte debido a estar todo el día perdiendo calor buceando una y
otra vez, había gente que incluso se ponía una camiseta de manga larga. |
|
BUCEANDO EN
LA RUTA NORTE |
|
Como
hemos comentado de algún otro destino, en la Ruta Norte, al menos
buceando desde el crucero, no hay inmersiones malas. Unas serán mejores
que otras, pero mala, no hay ninguna. |
 |
De
todas formas hay tres zonas, que para nosotros son las "top one" de
la ruta, dos de ellas ya las conocía del viaje realizado
en 1995: Estrecho de Tirán (con sus magníficos Gordon, Thomas,
Woodhouse y Jackson Reef) y Ras Mohammed (con los siempre
sorprendentes Yolanda y Shark Reef). La novedad
fue en este viaje,
el naufragio del carguero inglés Thistlegorm, ¡Increíble!. |
|
|
En
agosto la temperatura del agua es excelente, con un
neopreno de 3 mm. es suficiente. Aunque los menos frioleros pueden
llevar el traje corto o una malla para utilizarlos en alguna
inmersión, nosotros recomendamos la protección que da un 3 mm. largo,
sobre todo para protegerse de posibles golpes, arañazos o rozaduras. |
|
Además, después de tres jornadas buceando entre cuatro y cinco inmersiones al día, hacer
una nocturna de una hora con el traje corto, aunque el agua esté a 27-29ºC,
y pensando que a la salida esté corriendo esa brisita marina de mar
abierto,
se puede hacer un poco cuesta arriba.
Es simplemente una recomendación porque ya se sabe que en el tema del frío,
como en otros muchos otros, el que
mejor conoce su cuerpo es uno mismo. |
 |
|
|
LAS INMERSIONES |
|
En el gráfico están
indicadas algunas de las inmersiones que realizamos en el crucero. El
tipo de perfil de las mismas fue muy variado ya que en esta zona del Mar
Rojo puedes encontrar desde preciosos jardines de coral en fondos
prácticamente planos de menos de 15 metros a paredes que bajan extraplomadas hasta más los 800 metros de profundidad. Cada inmersión
tenía su encanto y, como ya hemos comentado, todas fueron buenas.
|
 |
Comenzamos con Temple, que le sirvió al divemaster para hacerse una idea de como iba cada uno
(un check-dive). Le siguieron Ras Umm
Sid, Tower y una preciosa nocturna en Far Garden. Las
cuatro son inmersiones, como la mayoría de las que se realizan
en el crucero, habituales de los barcos de día que salen de Sharm. |
|
|
La
fauna típica del Mar Rojo se repitió prácticamente en todos los
puntos de buceo. Podían aparecer diferencias, sobre todo en el
tipo y cantidad de invertebrados. Hubo inmersiones
en las que destacaban las grandes gorgonias, como las que
realizamos entre Shark Reef y Yolanda Reef; en otras
lo que abundaba era el coral de fuego, era el caso de Middle Garden; y
algunas en las que lo más llamativo eran los corales blandos,
ejemplo de ello alguna de las inmersiones localizadas en Last Alternative.
En
determinadas inmersiones se buscaba algo en concreto que podía estar
más o menos localizado como, puede ser en Ras Mohammed un banco
de barracudas o un banco de peces murciélago. Pero, en definitiva,
los peces característicos que vemos en cualquier guía del Mar
Rojo se podía encontrar en cualquier inmersion. Otro tema
eran los tiburones, tortugas, mantas,... que aunque "haberlas
ahilas" no eran tan fáciles de ver. |
 |
|
 |
El
segundo día del crucero, de camino al Thistlegorm donde
teníamos previsto bucear al día siguiente, a las 7:30 de la
mañana y prácticamente solos, tuvimos nuestro primer contacto con
Ras Mohammed y aunque,
hablaremos de ello más detenidamente, os adelantamos que fue tan impresionante como yo lo recordaba de mi
primer viaje a Sharm el Sheikh en el verano de 1995. |
|
|
Ese mismo día buceamos en Lonely Mushroom, donde
encontramos restos de ánforas y un ancla antigua bastante
grande, en Stingray Station y, finalmente, en una de las
inmersiones que denominan Last alternative.
Todas ellas se encuentran atravesando el cabo de Ras Mohammed en
dirección al Canal de Suez y normalmente se realizan en los
cruceros el día anterior al plato fuerte del Thistlegorm
porque están a tan sólo a un par de horas del pecio y situadas en
una zona tranquila para pasar la noche.
Fueron inmersiones muy tranquilas en ellas, además de la fauna y
flora habitual, pudimos disfrutar de abundante "vida
pequeña" y preciosos corales blandos. |
 |
|
 |
Tercer día de crucero. De
madrugada, mientras dormíamos plácidamente, el capitán puso en marcha el Ghazala I
rumbo al pecio más carismático del Mar Rojo. Cuando nos levantamos,
aseamos y
salimos a desayunar, nuestro barco ya se encontraba amarrado, al igual que otros
tres más, justo encima del famoso...
|
|
|
SS
THISTLEGORM |
|
Estamos
hablando, sin duda alguna, de uno de los mejores pecios del mundo. Su situación,
envergadura, accesibilidad, estado y contenido, creemos que lo hacen
merecedor de ese calificativo. Pero antes de comentar nuestras
impresiones buceando en las entrañas de este magnífico pecio, conviene
hacer un poco de historia para entender el cómo y el por qué del
naufragio. |
|
El
carguero inglés SS Thistlegorm fue construido en 1940
por Joseph Thompson e hijos, de Sunderland. La compañía
propietaria era la Albyn Line y estaba destinado al transporte
de material bélico, con la financiación de los costes, en buena parte, por el gobierno
inglés.
|
 |
|
|
Con
una
eslora de 126,5 m y
un motor de 365 caballos de potencia, este buque tenía un desplazamiento de agua de 4.898
toneladas. En la Segunda Guerra Mundial, fue destinado a la Operación Cruzada, una gran ofensiva aliada con
la finalidad de lanzar al Octavo Ejército contra el Zorro
del Desierto: Erwin Rommel,
que estaba al frente del
Afrika Korps, en las
campañas del norte de África. |
 |
En junio de 1941, el buque salió del puerto de Glasgow hacia
Alejandría con un cargamento de suministros bélicos para
la Octava División Armada de Tobruk.
Se dirigió a algún lugar del sur de Inglaterra,
donde se armó con ametralladoras y de ahí
lideró un convoy con destino a
Sudáfrica.
|
|
|
Su intención era bordear todo el continente
africano para evitar a los buques alemanes. Desde Sudáfrica, fue
escoltado por el HMS Carlisle hasta el Mar Rojo, donde llegaron la
tercera semana de septiembre. Debido a un bloqueo en el Canal, el buque tuvo
que permanecer dos semanas en una zona tranquila más al sur, en las
proximidades del arrecife de Sha'ab Ali.
En esos días, las
tropas alemanas de Creta fueron alertadas de la
existencia de un enorme buque que se hallaba en la zona, con el objeto
de descargar tropas en el norte de África. Fue la noche de luna
llena del 5 de octubre de 1941 cuando, una escuadrilla de
aviones alemanes que regresaban a su base por la falta de
combustible, divisaron el carguero y
minutos después...
|
|
...Dos certeras bombas hacían blanco en el casco del Thistlegorm acabando con la vida
de nueve de los 49 soldados que componían la tripulación y
con la secreta misión de esta magnífica embarcación.
La tripulación abandonó el barco que se
hundió aproximadamente a la 1:30 del 6 de octubre de 1941.
|
 |
|
|
El Capitan Ellis y los supervivientes, fueron rescatados por el HMS Carlisle. A día de
hoy, los restos del imponente buque de 9.000 toneladas yacen en posición
de navegación a 31 metros de profundidad. La visibilidad no suele ser
excesivamente buena, la corriente es habitual en la zona y aunque el
puente está únicamente a 10 metros de profundidad, es muy recomendable
tener una cierta experiencia para realizar inmersiones en este
maravilloso pecio.
|
 |
Fue descubierto en los años cincuenta por el comandante Cousteau, que
en aquel momento no quiso dar sus coordenadas, permaneciendo
algunos años más "desaparecido".
Cuando finalmente fue localizado, según nos contó el divemaster, el ejército egipcio antes de dar permiso para que se
buceara en él, extrajo las armas susceptibles de poder ser
aprovechadas. |
|
|
Nota: los
fusiles, ametralladoras y pistolas se transportaban embalados en cajas
cubiertas por completo de grasa densa por lo que aunque habían permanecido
tanto tiempo en el fondo del mar, una vez limpias, podían utilizarse,
con el peligro que eso suponía. Aún así, hace algunos años todavía
podía verse algún obús y munición de pequeño calibre en determinadas
zonas del pecio.
|
|
A
día de hoy, en
sus tres bodegas podemos encontrar, en gran parte todavía
íntegro y reconocible a pesar de la corrosión,
parte del material bélico que transportaba cuando fue hundido: camiones Bedford, motos BSA,
Triumph y Norton, jeeps Morris, repuestos para
tanques y aviones, una
locomotora, ruedas de vehículos,
armas, municiones y vestimenta militar. |
 |
|
|
El
buceo se organiza de la siguiente forma. El primer barco que
llega a la zona, se amarra y el resto de barcos, según van
llegando, se van amarrando al que ha llegado antes. En nuestro
caso, el número de barcos que en el transcurso de la mañana
coincidieron era importante y se hicieron dos grupos, con lo
cual había dos cabos por los que la gente subía y bajaba. |
 |
A
las 5 de la mañana nuestro barco se puso en marcha desde el
punto de buceo donde habíamos pasado tranquilamente la noche, Last
Alternative y llegamos a la zona del
Thistlegorm a las 7 de la mañana.
Tomamos un café rápido, nos equipamos y a las 7:45 ya estaba
todo el grupo en el agua. Una vez comenzabas el descenso, lo
primero que llamó nuestra atención fue el descomunal tamaño del pecio. |
|
|
En
la primera de las tres inmersiones que realizamos allí visitamos la zona más profunda del barco.
Siguiendo
la estela de Friday, nuestro
simpático divemaster,
fuimos adentrándonos por los amasijos de hierro que provocaron
las dos bombas en el casco, hasta llegar al interior, donde
recorrimos un buen trecho disfrutando de la fantasmagórica
visión que producen los haces de luz de linternas y focos
proyectados contra aquellos restos tan perfectamente ordenados.
|
 |
|
|
Hicimos
también un pequeño recorrido por la bodega inferior, que junto con la
superior serían el plato fuerte de la siguiente inmersión,
donde se encuentran los camiones, coches y motos, sin duda alguna, lo
más singular de este pecio. |
|
|
|
Tras un
breve y alimenticio intervalo en superficie volvimos a la carga. Esta
vez, Friday nos dijo a Teresa y a mí que fuéramos pegados a él, ya que
quería enseñarnos algunas curiosidades y si permanecíamos más
retrasados en el grupo, no podría localizarnos cuando pasáramos cerca
de ellas. |
 |
Debido al estado en el que se encuentran algunos de los
singulares objetos allí
presentes, en ocasiones no resulta fácil identificarlos aunque
seguro que tenemos algunos semejantes en nuestras propias casas. Así pues, sin la
ayuda de nuestro divemaster habríamos pasado por el camarote
del capitán
Ellis sin ver su bañera o el radiador que
seguro ayudó a combatir las bajas temperaturas en sus aposentos
cuando navegaron por otras zonas mas frías del planeta. |
|
|
En
las repletas bodegas pudimos contemplar coches, camiones,
remolques y motocicletas que, sorprendentemente, todavía se
hallaban en un estado bastante aceptable o, mejor dicho,
"reconocible" aunque, como posteriormente nos confirmaría Friday,
se nota el paso de buceadores desalmados, ávidos de souvenir
submarinos, que han dado buena cuenta de todos los objetos
extraíbles, sobre todo partes de las motocicletas. |
 |
|
|
Quizá lo
que más llama la atención es comprobar que los vidrios y neumáticos se
encuentran en aparente perfecto estado y lo ordenada que está la
carga... vamos como recién embarcada. |
 |
Finalizada la segunda inmersión y tras la recomendable parada de
seguridad, nos encontramos nuevamente subiendo al barco con ganas
de volver a repetir rápidamente la experiencia.
Una vez desequipados y aseados, comimos y pasamos
un buen rato de relax hasta que nuestro divemaster nos avisó
para bajar al SS
Thistlegorm por tercera vez. |
|
|
Queremos
hacer hincapié en que durante todo ese tiempo, Friday no se movió de la proa
de nuestro barco; permaneció allí, vigilando a los grupos del
resto de los barcos para avisarnos del momento exacto en el que no
habría gente en el agua (tarea muy difícil teniendo en cuenta que es
un punto de buceo donde se llegan a acumular más de diez barcos con más
de diez buceadores cada uno) para poder disfrutar nosotros solos del
pecio. |
|
En
esta inmersión de despedida, Teresa y yo solos, visitamos
nuevamente la parte más alta de la bodega superior y como
colofón de nuestro buceo en el
Thistlegorm
realizamos un relajado recorrido por la cubierta, el puente de
mando y los alrededores del pecio, comprobando que "a la sombra"
de los singulares restos, podíamos encontrar multitud de vida que
buscaba la protección del carguero. |
 |
|
 |
Para hacerse una idea aproximada de lo que fue este enorme
barco, es recomendable hacer al menos tres inmersiones en él. La
nocturna, que seguro habría sido espectacular, no es habitual
que te permitan realizarla debido a las fuertes corrientes que
suele haber en la zona y a la dificultad añadida, para los
divemaster, de mantener a un grupo compacto por la noche en un
pecio tan grande. |
|
|
Una vez
todo el grupo subió abordo, partimos hacia Last alternative,
donde todavía bucearíamos una vez mas por la tarde y, por supuesto,
realizaríamos una preciosa nocturna que puso la guinda a este
inolvidable día de buceo en el Mar Rojo. |
|
|
|
Al día siguiente, cuarto día de crucero, continuamos con otro famoso
pecio de la zona; |
|
DUNRAVEN |
|
El vapor
inglés Dunraven, propiedad de la
Milburn de Londres,
fue construido por la compañía
inglesa Mitchell & Co. de Newcastle y botado en diciembre de 1873.
Tenía 79.6 m de eslora, 9.8 m de manga y un calado de 7.3 m.
Desplazaba 1,613 GRT y disponía de dos motores invertidos con los que
podía alcanzar sin carga una velocidad de ocho nudos. Era un carguero
capaz de desplazarse tanto por viento a vela, como a vapor. |
|
El
6 de abril de 1876, capitaneado por Edward Richards Cares partió
de Bombay con destino a Liverpool (Inglaterra).
Debido a una serie de errores de orientación del segundo
oficial, el barco colisionó el 25 de abril de 1876 con el
arrecife al sur del faro de Beacon Rock en Sha´ab Mahmud, cuando
se dirigían hacia el Canal de Suez.
El
capitán y la tripulación fueron recogidos por el vapor italiano
Arabia que les trasladó hasta el Canal de Suez y desde allí
regresaron a Inglaterra, donde se celebró un juicio en el que se
responsabilizó al capitán y al segundo oficial del hundimiento
del buque. Después de esto, el capitán del Dunraven tardaría
varios años en capitanear otro barco. |
 |
|
|
 |
En
cuanto al descubrimiento del pecio hay varias versiones, la más
contrastada es la que atribuye el hallazgo a Howard Rosenstein
(fundador del Red Sea Divers de Na'ama Bay en los años 70) que
inventó una historia, para atraer turistas a la zona,
relacionando el pecio con Lawrence de Arabia y los barcos que
trasladaban sus tesoros. |
|
|
Siguiendo las imprecisas informaciones de un pescador local
sobre un pecio que había por la zona, lo localizó por casualidad
cuando buceaba con un grupo de americanos en 1977.
Como a que se habían hundido varios barcos de similar diseño,
tardaron dos años en certificar que los restos que allí
reposaban eran los del Dunraven. |
 |
|
|
BUCEANDO EN EL DUNRAVEN
|
|
Las
condiciones del mar eran perfectas para realizar la inmersión. Es
una zona en la que suele haber corriente y esto en ocasiones puede
complicarla, pero como parecía que la suerte nos acompañaba,
aprovechamos y a las 7,30 de la mañana ya estábamos en el agua. |
 |
Con una visibilidad de 25 m. que disfrutábamos ese día, en cuanto
comenzamos a descender la pared del arrecife pudimos ver el
carguero en toda su magnitud. El barco yacía en un fondo de
arena de unos 30 m., junto a la pared del arrecife sobre la
cubierta mostrándonos su casco.
Debido a su proximidad a la pared, la vida que lo rodeaba era
abundante. Antes de adentrarnos en su interior incluso pudimos
disfrutar de la compañía de una simpática tortuga mientras nos
acercábamos a la gran hélice que, debido a la posición que tiene
el pecio, queda perfectamente a la vista. |
|
|
Según se puede comprobar en el gráfico, la inmersión en lo que a
trazado se refiere, no resulta complicada, ya que haciendo el
recorrido indicado es el mismo, es el barco el que va "diciendo"
por dónde puedes y por dónde no debes pasar, con zonas
cerradas y suficientemente tupidas con el amasijo de
hierros provocado por la colisión como para que ningún buzo se
aventure a adentrarse en ellas. |
 |
|
 |
En
la zona intermedia del carguero estaba la sala de maquinas y
la caldera; ambas se pueden ver perfectamente si la infinidad de peces
cristal que viven refugiados en el interior del casco, te
permiten reconocerlas, ya que con las luces de las linternas, los
peces se desplazan en conjunto de un lado a otro impidiendo que
se pueda concentrar la vista en un punto concreto y
produciéndote un mareillo que no a todo el mundo le agrada. |
|
|
Estos
pequeños peces suelen vivir en zonas umbrías como
cuevas y, por supuesto, el interior de los pecios; los hemos vuelto a
ver en más ocasiones y en diferentes mares, pero en el Dunraven de
verdad, había muchos. |
|
Cuando salíamos del interior del carguero, una enorme morena, se
asomó por uno de los huecos del casco para despedirse de
nosotros, nos acercamos a verla y una vez hecha la foto y
comprobado el tamaño de su boca le agradecí personalmente que
no hubiera aparecido en medio del banco de peces cristal porque la experiencia habría sido verdaderamente inolvidable, y es
que las morenas enormes del Mar Rojo, son "muy enormes". |
 |
|
|
Una vez
finalizada la inmersión, regresamos al barco por la misma pared que
habíamos bajado, con lo cual la parada de seguridad se hizo bastante amena
disfrutando de la fauna pequeña y de los numerosos invertebrados que
fuimos encontrando en la parte alta del arrecife.
Como
comentario decir que si se puede elegir, no siempre es posible debido
a las condiciones del mar o a la planificación del crucero, es
preferible hacer el Dunraven antes que el
Thistlegorm, porque, sin quitarle merito al primero,
después de bucear en el SS Thistlegorm, cualquier pecio se
queda un poco "desangelado". |
 |
Para acabar este cuarto
día de crucero, tomamos rumbo hacia el estrecho de Tiran donde
dormiríamos esa noche y, de camino aún pudimos realizar una
inmersión en Ras Mohammed Shark-Yolanda Reef, otra en Far
Garden y finalmente, ya en Tiran, una relajada nocturna en
Laguna Reef,
donde descansamos hasta la mañana siguiente. |
|
|
ESTRECHO DE TIRAN |
|
Tras un breve recorrido desde "Laguna Reef" por un Mar Rojo
completamente plano, llegamos al famoso conjunto de arrecifes
situados en el estrecho de Tiran. Eran las seis y media de la mañana, ya habíamos desayunado y
estábamos preparando los equipos. Ese quinto día de crucero se
lo dedicaríamos íntegramente a los famosos; "Jackson, Thomas,
Woodhouse y Gordon Reef". |
 |
|
|
Comenzamos en "Thomas Reef". A las 7 de la mañana estábamos solos en
el arrecife, el sol ya iluminaba lo suficiente, en el agua teníamos una
visibilidad por encima de los 40 metros y nuestro divemaster nos había
indicado, solo a Teresa y a mí, como localizar un impresionante cañón
submarino que había en esa inmersión. La única pega que tenía es
que comenzaba por debajo de los 35 metros... |
|
|
|
En estas
inmersiones habitualmente se recorre la mitad del arrecife mas
protegida del oleaje y el sentido lo marca la corriente que predomine
en el momento de meterse en el agua. En nuestro caso, según indicamos
en el grafico, nos llevaron en zodiac hasta la zona NE del arrecife
donde comenzamos la inmersión y finalizamos en la zona sur, donde se
encontraba nuestro barco. |
 |
Creo que a día de hoy la inmersión en "Thomas Reef" sigue siendo
en la que mas visibilidad y luminosidad hemos encontrado de
todas las que hemos realizado hasta la fecha.
Hicimos otras tres ese mismo día en el resto de los famosos arrecifes
del estrecho de Tiran y aunque la visibilidad reconozco que fue
magnifica, no llegó a los mas de 40 metros, insisto con una
luminosidad espectacular, que tuvimos en esta primera.
Siguiendo las indicaciones que a escondidas nos había dado
Friday y tras unos minutos de inmersión buscando la referencia
que teníamos para localizarlo, descendimos por la pared hasta llegar al
"famoso" cañón... Que, si bien es cierto comienza, solo, en 35
metros, conviene estar muy atento a la profundidad porque "sin
darte cuenta" y dejándonos llevar por la increíble belleza del
paisaje y la claridad, luminosidad y visibilidad que tuvimos ese
día al final bajamos muchos, muchos metros.
|
|
|
La
pared estaba plagada de vida. Ya en los primeros metros
encontramos infinidad de alevines de diversas especies que
vivían al amparo de los abundantes corales duros y
blandos. Aunque no del tamaño ni por supuesto en el numero en el
que se encuentran en Ras Mohammed, aquí también pudimos
contemplar alguna llamativa gorgonia cuando comenzábamos a bajar
un poco mas. |
 |
|
|
Junto a la variada fauna bentónica típica del arrecife conviene estar
pendiente también del siempre inquietante "azul" ya que en
las inmersiones que se realizan en
Tiran, por su situación geográfica, las probabilidades de
encontrar algún "bicho" grande de paso son bastante mas altas
que en otros puntos de inmersión de la ruta norte. |
|
|
|
Y aunque en ese aspecto, la suerte no nos acompaño en la primera
inmersión, en la siguiente, "Woodhouse Reef", en la que
encontramos algo menos de visibilidad pero la misma cantidad de vida, cuando
ya estábamos acercándonos al barco tuvimos la suerte de compartir el
largo final de la
inmersión con una simpática tortuga que nos hizo recordar
nuestro viaje a Sipadan. |
|
|
|
La tercera del día fue en "Jackson Reef", bien conocido por el barco Chipriota
"Lara" que encalló en 1985, y al igual que en la
ultima que hicimos en Tiran; "Gordon Reff", las condiciones del agua
fueron increíbles y la vida que encontramos muy abundante.
Nuestro recorrido por los magníficos arrecifes del estrecho de
Tiran, llegaba su fin y aunque con las cuatro inmersiones que allí
realizamos nos llevamos una idea aproximada de sus fondos, nos
quedamos con ganas de repetir alguna. |
|
|
|
Sexto
día de crucero; Para nuestra desgracia el ultimo. Ese día solo
podríamos hacer dos inmersiones porque a la mañana siguiente
volaríamos de regreso a España. Debido a mi perseverancia
solicitándole a Friday la presencia de tiburones, en los días que
llevábamos de crucero solo pudimos ver un tiburón sedoso en "Shark
Reef", decidió que como "fin de fiesta" del crucero intentaríamos ir
buscarlos nuevamente a Ras Mohammed... |
|
RAS MOHAMMED - SHARK REEF -
YOLANDA REEF |
 |
"Shark
- Yolanda Reef" es la "inmersión estrella" del Parque
Nacional Marítimo de Ras Mohammed y por supuesto un "clásico" del buceo
en el Mar Rojo. Tuvimos la oportunidad de realizarla en cuatro
ocasiones, en diferentes días, horas y sentidos de corriente no
quedando defraudados en ninguna de ellas. |
|
|
Como se puede apreciar en los gráficos, los dos famosos arrecifes,
separados aproximadamente 100 metros el uno del otro, emergen
desde profundidades superiores a los 700 metros hasta
prácticamente la cota cero.
Debido a su singular situación
geográfica, en el extremo sur de la península del Sinai, es una
inmersión en la que podemos encontrar fuertes corrientes que
condicionarán el recorrido de la misma. |
 |
|
 |
Primera inmersión: Eran las 7:30 de una soleada mañana en el
Sinai, estábamos prácticamente solos en Ras Mohammed y de
camino, en zodiac, al punto de partida (señalado
con el color rojo). Realizamos la inmersión de la forma
"tradicional", comenzándola en "Shark" y dirigiéndonos a
"Yolanda" llevados por la corriente (recorrido rojo del
grafico). Cuando llevábamos recorrido aproximadamente la mitad de
"Shark Reef", separado de la pared unos metros, vimos
el enorme
banco de barracudas y oculto tras él...
...Una "sospechosa" silueta bastante
grande que al ir acercándonos pudimos comprobar que se trataba
de un hermoso tiburón sedoso. Tras permanecer unos minutos
disfrutando de la visión del escualo y las barracudas,
continuamos nuestro camino recorriendo esas increíbles paredes
tapizadas de alcionarios y enormes gorgonias.
|
|
|
El
"salto" de un arrecife a otro lo realizamos por el "azul" con la
esperanza de encontrarnos con algún pelágico despistado y aunque no
tuvimos la suerte de tan ansiado encuentro, disfrutamos de un "vuelo"
muy interesante en el que, además de lo "misterioso" que resulta el
buceo sin la referencia de la pared, pudimos ver numerosos carángidos,
peces murciélago, cirujanos... |
|
|
|
Tras los
minutos de "vuelo" llegamos a la pared del arrecife, en
este caso a la de
"Yolanda Reef" que recibe el nombre en honor al barco chipriota
Yolanda que en abril de 1981, cuando se dirigía a Aqaba y como
consecuencia de una violenta tempestad, colisionó con el arrecife
hundiéndose posteriormente. |
|
La carga que transportaba el
mercante estaba compuesta por contenedores llenos de aparatos
sanitarios (lavabos, inodoros, bañeras...), papel pintado,
cajas de whisky y un coche BMW 320 propiedad del capitán.
El
casco del barco se encuentra a unos 200 metros de profundidad,
sin embargo en la inmersión pudimos disfrutar de los singulares restos de
dos contenedores repletos de aparatos sanitarios que en el
naufragio cayeron del navío y se encuentran repletos de vida,
desperdigados por toda la zona en un fondo
de entre 10 y 17 metros de profundidad.
En los alrededores
de los contenedores, además de la fauna típica del arrecife
(peces payaso, estandartes, peces mariposa, cirujanos...), es
característica la habitual presencia de algún "napoleón" y de
alguna "raya de puntos azules".
|
 |
|
|
Un buen rato investigando entre los singulares
restos del pecio Yolanda y una entretenida parada de seguridad en la
zona menos profunda del arrecife, evitando la incomoda presencia en
esta época del año de los agresivos "ballesta titán" dieron por
finalizada la inmersión.
|
|
|
|
Dos días después, a la vuelta de bucear en el
Thistlegorm y en el Dunraven, repetiríamos esta emblemática
inmersión,
aunque en esta ocasión no nos quedo mas remedio que hacer el recorrido
marcado en el grafico con el color azul.
|
 |
La zodiac nos dejó a Teresa y a mí, en una zona en la que, una
vez comenzamos a descender, encontramos una corriente brutal que
además de impedirnos el avance nos iba empujando cada vez mas
hacia el fondo. Después de intentar durante par de minutos salir
de esa "lavadora", como la denominaba el divemaster, no nos quedó
mas opción que ascender lentamente unos metros, dejar de dar aletas
y dejarnos llevar "a toda velocidad" por la corriente. |
|
|
Esta violentísima
corriente nos llevo por el canal trasero de "Shark Reef", en el
que tuvimos que ir esquivando los abundantes corales de fuego
que había, hasta que fue perdiendo fuerza. A partir de ese
momento la inmersión volvió a la normalidad y pudimos disfrutar,
además de la numerosa y variada fauna habitual en la zona, de un
enorme banco de plátax y del banco de
barracudas que ese día se había situado entre los dos arrecifes. |
 |
|
 |
Finalizamos con la obligada visita a los contenedores del
"Yolanda" y una parada de seguridad en la zona menos profunda
del arrecife, disfrutando de los "bichos pequeños" y esquivando
los continuos ataques de los "ballesta titán" que en esa época
del año tenían sus "puestas" en los alrededores y que eran
defendidas por los machos con singular agresividad. |
|
|
Como ya hemos indicado, el
ultimo día del crucero solo nos permitían bucear hasta las once de la
mañana, ya que al día siguiente nuestro vuelo salía del
aeropuerto de Sharm aproximadamente a esa hora y con el
nitrógeno que habíamos acumulado en estos días de buceo
compulsivo se hacía totalmente imprescindible respetar las 24
horas de seguridad. |
 |
|
 |
Cuando Friday,
nuestro simpático divemaster nos pregunto si queríamos acabar el buceo
repitiendo Ras Mohammed o preferíamos alguna otra zona... La respuesta
fue unánime, todos (aunque quizá yo con mas insistencia por eso de mi
pasión por los tiburones) queríamos volver a realizar el fantástico
"salto" de Shark a Yolanda y con ello poner la guinda a nuestro
fabuloso buceo en la ruta norte del Mar Rojo. |
|
|
En esta
ocasión, y con el fin de ayudarnos a encontrar los ansiados escualos,
Friday se vino con nosotros. La zodiac nos dejó en "Shark Reef" a las
7:30 y, como indicamos en el grafico con color verde, fuimos rodeando
el arrecife hasta llegar a un punto en el que nos separamos de la
pared en dirección al azul aproximadamente 40 metros y bajando hasta
los 35 metros donde permanecimos inertes a la espera de que "algo
gordo pasara por allí"... |
|
A
los dos minutos de "tensa espera" uno de los compañeros del
grupo comenzó a señalar hacia arriba y a hacer ruidos para
llamar nuestra atención... Y cuando miramos hacia donde nos
señalaba, allí estaba él, un imponente tiburón sedoso de unos
2,5 metros que con mucha elegancia patrullaba la zona en busca
de alimento. Le estábamos buscando a 35 metros mientras el se
paseaba elegantemente muy por encima de nuestras aletas.
|
 |
|
 |
El
grupo tardó apenas medio segundo en salir aleteando al encuentro
de tan ansiado animal y éste al ver que un grupo de "bultos
sospechosos que echaban burbujas" se acercaba, giró
violentamente y Teresa, que en ese momento iba la ultima del
grupo, porque antes de tirarse al agua se había echo un pequeño
desgarro en el abductor, tuvo un encuentro mas "intimo" con el
tiburón pasando a escasos centímetros de ella... |
|
|
Imaginamos que al ver que su aleteo era mas "irregular", por la
pequeña lesión, que el del resto del grupo, sería mas fácil
"devorarla" como hacen los depredadores de la sabana africana
eligiendo de la manada a "la gacelita coja o al ñu anciano"...
Sea como fuere, ella pudo disfrutar mas intensamente si cabe el
encuentro con el tiburón sedoso consiguiendo que el resto de los
compañeros envidiáramos durante esos minutos su pequeña lesión. |
 |
|
 |
Después de seguir disfrutando el resto de la inmersión, en la
que pudimos ver, además de las impresionantes paredes repletas de
enormes gorgonias y alcionarios, el banco de peces murciélago,
un banco de plátax, grupos de carángidos, grupos de cirujanos,
labios dulces... Acabamos, como en otras ocasiones en la zona
menos profunda del "Yolanda Reef" donde tras la parada de
seguridad nos recogió de nuevo la zodiac. |
|
|
Una
pausa para almorzar y a las 10 de la mañana estábamos de nuevo en el
agua, en esta ocasión para despedirnos del Mar Rojo hasta la próxima
ocasión. La inmersión, marcada en amarillo en el grafico, fue similar
a la anterior, pero en este caso no tuvimos la suerte del encuentro
con el "sedoso" y a cambio si tuvimos un "desagradable encuentro"...
|
|
Un
ballesta titán se empeño en despedirse de nosotros de una forma
"un tanto agresiva", logrando en uno de sus envites pegarle un
buen bocado a mi aleta, dejando en ella, como recuerdo de mi
paso por su zona de cría, unas buenas marcas de sus dientes y un
gracioso agujero que por supuesto fue motivo de cachondeo por
parte de los compañeros (incluida mi esposa), tripulación,
capitán y divemaster del crucero. |
 |
|
|
Con la
"simpática" anécdota del "titan" dimos por finalizado el buceo. Por la
tarde nos limitamos a preparar nuestro equipaje, descansar y tomar
unas cervezas, ya no buceábamos y podíamos aprovechar... |
 |
Pasamos la noche en el barco, en un arrecife cercano a Naam'a
Bay y a la mañana siguiente, muy a nuestro pesar que nos
habríamos quedado allí al menos otra semana, nos desembarcaron
en el puerto de Sharm, donde tras las emotivas despedidas, la
gente de Sinai Divers nos acompañó hasta el cercano aeropuerto
para volar al Cairo y de allí a Madrid, dando por finalizada
nuestra "Ruta Norte". |
|
|
CONCLUSION |
|
Aquí es donde deberíamos sacarle "pegas" al destino, pero lo siento... No
tiene, ya que el único aspecto negativo que le vemos a Sharm el
Sheikh como destino de buceo es la masificación, pero eligiendo
la opción del crucero, si el barco es "medio decente" y su
tripulación un poco profesional, como fue nuestro caso, ni te
enteras de que hay mas buzos en el agua.
|
|
Un tema del que no hemos hablado y que resulta altamente recomendable
son las inmersiones nocturnas, en primer lugar porque la
claridad de las aguas y la riqueza en vida nocturna que hay en
ese mar,
por si solas ya merecen la pena y en segundo lugar la comodidad
y relajación que supone bucear solo con tu compañero/a
sin agobios, sin prisas y disfrutando de ese magnifico mar para
vosotros solos... no tiene precio.
|
 |
|
 |
Otra experiencia que se puede tener en alguno de los numerosos
recorridos que se realizan entre los diferentes puntos de buceo
y del que tampoco hemos comentado nada es el encuentro con los
simpáticos delfines que en ocasiones acompañan a la embarcación
durante un buen rato jugando con la estela que la proa del barco
produce en el agua... inolvidable. |
|
|
Por la calidad del buceo,
la distancia relativamente corta desde España, la variedad de oferta y
el precio contenido, podemos decir que el Mar Rojo, para los
españoles, quizá sea el mejor
destino de buceo del mundo. Y la opción de "liveaboard", teniendo la
precaución de que la calidad del mismo sea medianamente aceptable, en
este destino es perfecta. |
|
FICHA
TECNICA: EGIPTO, RUTA NORTE |
|
CRUCEROS |
Completa y variada oferta de liveaboard. Muy recomendable
la opción en este destino.
|
|
INMERSIONES AL DIA |
2-3, buceando desde hotel en
Sharm el Sheikh ó Naa'ma Bay. 4-5, buceando en crucero. |
|
DOCUMENTACION |
Pasaporte en vigor con validez de seis meses, Licencia y seguro de buceo |
|
VISADOS |
Necesario pero se puede realizar en el mismo aeropuerto internacional del Cairo. |
|
TASAS |
30 € aprox. visado. |
|
ALOJAMIENTO |
Tanto en Sharm como en Naa'ma Bay
existen multitud de hoteles de todas las categorías. |
|
MONEDA |
La moneda
oficial es la libra egipcia, se divide en 100 piastras. Circula con los
siguientes valores:
Billetes en libras: 100,50, 20, 10, 5 ,1
Billetes en piastras: 50, 25, 10, 5.
Moneda en piastras: 10, 5, 1 1/2.
No está permitido sacar moneda egipcia fuera del país. Lo
más aconsejable es llevar Euros o dólares y cambiarlos en Egipto. El cambio
se puede realizar en bancos, oficinas de cambio y hoteles. Es recomendable
llevar mucha fraccionaria para propinas y pequeños gastos.
En hoteles, restaurantes, agencias de viajes y multitud
de comercios, normalmente aceptan tarjetas de crédito, dólares y euros. A día de hoy existen cajeros automáticos en
todas las poblaciones medianamente importantes. |
|
DIFERENCIA HORARIA |
1 hora mas que
en España. |
|
IDIOMA |
El idioma
oficial es el árabe (hay dos: el culto y el de la calle), y la segunda
lengua el inglés. Es relativamente fácil encontrar en las tiendas gente que
hable castellano. |
|
CENTROS DE BUCEO |
La oferta es
muy numerosa. |
|
TEMPORADA OPTIMA |
De mayo a Septiembre, es la
temporada mas calurosa y la mejor para el buceo. Aunque realmente es un
destino al que se puede ir en cualquier época del año. |
|
TEMPERATURA DEL AGUA |
19 - 30º C dependiendo de la época del año. |
|
CLIMA |
Muy caluroso y muy húmedo. |
|
GASTRONOMIA |
Como en los países de la zona, para el turista europeo, quizá sea demasiado especiada.
De todas formas en los hoteles, resort y liveaboards la comida suele ser bastante "europea". |
|
TRAJE DE NEOPRENO |
Mono de 3mm., lycra ó incluso traje corto en verano.
(aunque en este aspecto todo depende de lo friolero/a que seas). En invierno
se puede llevar un mono de 7 mm. con una capucha adicional. |
|
FAUNA |
Muy abundante. |
|
GRANDES ANIMALES |
Aunque con el
aumento de submarinistas que se ha observado en los últimos años los
"animales grandes" cada vez pasan mas alejados del arrecife, es posible
tener encuentros con tiburones tortugas, mantas, águilas marinas... Los
puntos de buceo mas favorables para tener un encuentro de esas
características son el Estrecho de Tiran y la reserva de Ras Mohammed. |
|
FAUNA NOCTURNA |
Muy interesante,
mas ó menos abundante en función del punto de inmersión. |
|
PARED |
Hay variados
perfiles de inmersión. Buceo en pared, en plataformas a poca profundidad, en
pecios... |
|
PECIOS |
Si, podemos
encontrar varios pecios "buceables en la zona como por ejemplo el Dunraven,
el Carnatic, el Gianis D... Entre todos destaca el
Thistlegorm. |
|
VISIBILIDAD |
Dependiendo de
la época del año entre 15-40 m. |
|
CORRIENTES |
En algunas
inmersiones pueden existir corrientes, incluso algunas muy fuertes en algún
punto concreto, normalmente están muy localizadas y "se bucean" siempre a
favor. |
|
EXPERIENCIA
NECESARIA |
Como en cualquier
destino, pienso que cuanto mas experiencia se tenga, mas se puede disfrutar
del mismo. Pero salvo la inmersiones en Ras Mohammed y el Thistlegorm,
no es un destino con inmersiones especialmente complicadas.
|
|
ELECTRICIDAD |
220v/50Hz. |
|
SANIDAD, VACUNAS |
No son
obligatorias
vacunas en Egipto. |
|
COMO IR, COMO
LLEGAR |
Se vuela con
Egypt Air desde Madrid
ó Barcelona hasta el Cairo y desde allí en vuelo local hasta Sharm el Sheikh.
En determinadas épocas del año existen vuelos charter directos Madrid o
Barcelona -Sharm. |
|
CAMARA HIPERBARICA |
SI. |
|
FOTOGRAFIA |
En el Cairo y
en Sharm el Sheik, en caso de necesidad, se pueden comprar
carretes e incluso tarjetas de memoria para cámaras digitales, aunque
siempre es recomendable llevarlos desde España. |
|
COMPRAS |
En Sharm el
Sheik podremos comprar alguna prenda de ropa relacionada con el buceo,
camisetas, sudaderas... y luego al igual que en el Cairo; "artesanía local",
souvenir con reproducciones de sus monumentos.... y como no, los famosos
papiros. Les encanta regatear hasta limites insospechados (recomendable no
pagar nunca mas del 10%-20% de lo que marque el precio de salida). |
|
EXTENSIONES
TERRESTRES |
Viajando a
Sharm el Sheikh podremos "ampliar" nuestro viaje a cualquier destino de
Egipto ya que normalmente el vuelo nos llevará desde Madrid ó Barcelona
hasta el Cairo y el regreso se hace de la misma forma. Desde el Cairo hay
buena combinación de transporte con Alejandría, Asuan, Luxor, Hurghada... |
|