Situada en el sur del Mar de China, a unos 300 km. al noroeste de Kota Kinabalu, Layang Layang es un atolón en forma de ovalo de 14 kilómetros cuadrados de superficie, constituido por 13 arrecifes coralinos que emerge desde profundidades superiores a los 2000 metros. En él encontramos una pequeña isla "artificial" de 1.200 metros de longitud y 200 de anchura.... En definitiva, un paraíso para buceadores, pero pensamos que "solo" para buceadores ya que allí no se puede hacer otra cosa salvo; bucear, comer y descansar del buceo.

En 1985 el gobierno federal malayo comenzó a construir, en la parte del atolón que menos profundidad tenía la laguna, una pequeña isla donde ubicar un aeropuerto militar y una base naval con el fin de tener un punto avanzado y mantener su control sobre el sur del mar de china. En un principio fue denominada Terembu Layang Layang ó Shallow Reef para posteriormente llamarla únicamente Layang Layang ("pájaros" en malayo, le viene el nombre por la enorme colonia de pájaros que poblaba una parte de la isla).

Posteriormente se construyó un modesto resort de tres estrellas con 86 habitaciones, restaurante, piscina y por supuesto un cómodo centro de buceo. Alojarse aquí es la única forma posible de bucear en Layang Layang.

Son las 7:30 de la mañana avistamos a lo lejos la diminuta pista de aterrizaje de Layang-Layang y comenzamos la maniobra de aproximación. Estos pilotos, seguro que están hartos de realizar el trayecto a diario, pero para los que como yo, cada día nos gustan menos los aviones, ver en la inmensidad del océano una pequeña línea grisácea donde en teoría deberíamos aterrizar, produce una cierta ansiedad. Menos mal que en breve estaríamos en el agua.

El avión aprovecha la pista hasta el final, da la vuelta y nos acerca al resort. Allí están esperando varios empleados preparados para descargar y con unos pequeños carritos llevar nuestros equipajes hasta las habitaciones.

Tras darnos la bienvenida, una sonriente malaya acompaña a todo el grupo hasta la zona de bar-pub del resort, donde tomaríamos tranquilamente un café mientras nos registrábamos, cumplimentábamos la documentación para el centro de buceo, éramos informados de horarios y usos de "la isla" y nos entregaban la llave de nuestro alojamiento.

Una vez realizados los tramites de rigor, y ya de camino a la habitación pasamos por delante del centro de buceo... Esto se anima! Ya huele a neopreno, ya casi estamos en el agua...

LAYANG-LAYANG

Como ya hemos indicado, la pequeña isla está ocupada únicamente por una base naval malaya, el resort donde nos encontramos alojados y una colonia de aves que en las ultimas fechas parece que se está desplazando hacia los islotes cercanos a la isla, dentro del mismo atolón.

La base naval se encuentra al suroeste. Esto dicho así puede parecer una distancia considerable, en realidad desde nuestra habitación no había mas de 150 metros y el resort esta separado de ella únicamente por una barrera. Imaginamos que es habitual pero en esos nueve días hubo una cierta "actividad" en la base, ya que pudimos ver una fragata, dos enormes bombarderos y la patrullera que tienen allí destacada. Si bien es cierto que "no molestan" para bucear, se hace curioso salir del agua y comprobar que un bombardero esta aterrizando en "la puerta de tu casa".

El Layang Layang resort dispone de 6 "barracones" construidos en madera con un "estilo de construcción tropical" donde se encuentran ubicadas las 86 habitaciones, una cuidada piscina rodeada por el restaurante, el bar-pub y la recepción, zonas ajardinadas entre las construcciones y como no, el centro de buceo.

Las habitaciones son espaciosas y cómodas, disponen de dos camas grandes, cuarto de baño con agua caliente, aire acondicionado y televisión vía satélite.

Los propietarios, en su web, ya adelantan que se trata de un "modesto resort" y no mienten... no es un alojamiento lujoso, además al tratarse de construcciones de madera y estar sometidas tan directamente a las inclemencias del tiempo de la isla, el paso de los años se hace notar.

Pero aún no siendo unas instalaciones lujosas, si tenemos que decir que estaban muy limpias. La habitación la dejaban todas las mañanas impecable y las zonas comunes como el restaurante, la piscina y el bar-pub... estaban igualmente ordenados y limpios.

Con el fin de evitar, imaginamos que, mosquitos ó cualquier otro tipo de insectos, fumigaban en las zonas verdes que rodeaban los barracones de las habitaciones cada dos días y he de reconocer que no vimos, salvo alguna oruga que por la noche "paseaba" por los caminos asfaltados que unían los edificios, ningún insecto.

Una vez dejamos el equipaje en la habitación, nos cambiamos de ropa, preparamos el equipo y nos dirigimos al centro de buceo. Allí estaba esperándonos "Jasper", director del centro y nuestro divemaster los próximos días.

Preparamos nuestros cinturones de plomos (no había problema con las unidades; kilogramos ó libras, junto a los plomos disponían de una balanza con doble graduación donde podías pesar exactamente el lastre que querías), nos facilitaron las botellas (ojo a los que como yo lleven regulador DIN, no olvidar llevar el adaptador a INT, las botellas son de aluminio y la conexión no permite desmontar la rosca interior para conectar un regulador DIN), montamos nuestros chalecos y reguladores, los dejamos junto a los plomos en el medio de la sala y  a partir de ese momento ya no volveríamos a "desplazar" nuestro equipo pesado en nueve días.

No lo podían hacer mas cómodo, cuando llegabas a la embarcación tenias en tu sitio, tu botella llena con el equipo montado y los plomos y aletas bajo el asiento.

Desde el centro hasta la embarcación, que había unos 50 metros, salías con el neopreno puesto y llevabas únicamente la mascara, y en nuestro caso, la cámara de fotos, en la mano.

Desde un embarcadero accedes a tu barca, dejas la cámara en una colchoneta colocada en el suelo para que no vaya "pegando botes", te sientas en tu sitio (como hemos indicado ya tienes tu botella con el chaleco y regulador montados) y en marcha...

EL CENTRO DE BUCEO podríamos decir que lo componen 5 zonas:

- La sala de compresores, que tiene frente a ella una pasarela con una pequeña plataforma donde acopian las botellas. Las barcas se acercan hasta allí para recogerlas.

- Una gran sala cubierta que hace las veces de vestuario y donde encontramos cestas individuales para colocar los efectos personales, la ropa, la toalla... Aquí también encontramos unos grandes gráficos de los puntos de buceo donde el divemaster da la explicación previa a la inmersión.

- En la "zona de espera ó descanso", junto a la sala anterior, podemos encontrar una gran mesa con bancos de madera, una "maquina dispensadora de agua fría", 2 típicas "hamacas colgantes" y el "cuadrante" donde se indica a que hora y a que puntos de inmersión va cada grupo.

- La zona de endulce y secado, en la que encontramos tres grandes bañeras redondas (una de ellas reservada para equipos de fotografía, iluminación y computadoras), dos mangueras donde uno se puede "endulzar" si no quiere ir hasta la habitación y unas adecuadas estructuras de madera al aire libre para dejar secando trajes, escarpines... y poco mas, porque el resto, como ya hemos dicho, se queda en el barco.

- Atravesando una pasarela llegamos hasta un gran embarcadero desde donde se accede a las barcas.

Disponen de una pequeña tienda donde poder alquilar y/o reparar el equipo. Las instalaciones del centro, siguiendo la línea general del resort, no contaban con ninguna clase de lujo. Pero tenemos que reconocer que todo estaba muy bien organizado y resultaban muy cómodas de usar.

Para el rápido traslado a los puntos de inmersión, disponen de una flotilla de catamaranes de fibra con capacidad para 15 buceadores, con potentes motores y cómodos accesos. Los tiempos de navegación dependían de la distancia al punto de buceo elegido y de las condiciones del mar (un par de días no fueron muy buenas y los traslados resultaron mas largos de lo habitual y un tanto "movidos"). El divemaster nos indicaba por donde íbamos a ir (existen dos canales de salida de la laguna) y el tiempo aproximado de navegación.

LA VIDA EN LAYANG LAYANG

En todos los viajes que realizamos nos toca madrugar... a las 7:45  debemos estar en el centro de buceo preparados. Antes; aseo personal y un cafetito. El que quiera ó mas bien "al que le entre la comida a esas horas" puede tomar un desayuno ligero en el restaurante: tostadas, cereales, galletas, yogur, zumos y por supuesto café ó te, están a disposición de los clientes.

A las 8:15 después de la explicación de la inmersión en la base y el trayecto de navegación, el divemaster se tira al agua y nos indica el sentido de la buceada. A partir de ese momento todos al agua y a disfrutar durante 50-60 minutos.

Todavía con una sonrisa en los labios regresamos a la base sabiendo que a las 11:00 debemos estar nuevamente preparados para volver al agua.

cortesia de Marie-Claude. En memoria de Nicolas Constantinesco, un muy buen buceador y una mejor persona

Endulzar cámara y neopreno, ponerse ropa seca y al restaurante; es la hora del "breakfast"... Este no lo perdonamos, que después de la primera inmersión se abre el apetito. Una tortilla ó huevos revueltos con los ingredientes "al gusto" y hecha en el momento, es el plato estrella. Aunque si no tienes suficiente o prefieres otra cosa hay un buen surtido donde escoger: sopa, pasta, arroz, salchichas, embutido, tortitas, tostadas, cereales, algún plato raro (de los que nunca sabes que es pero por el aspecto no te animas a preguntar), zumos ("tipo tang"), café, té... vamos; como para ponerse a dieta en estos días.

Un rato de descanso y a las 11:15... otra vez en el agua. A la salida, igual que antes: endulce, cambio de ropa y avituallamiento; ahora toca la comida. Es un buffet abundante y variado.

Con los "primeros fijos"; ensaladas, sopas, arroz... En cada comida van cambiando la forma de cocinar los "segundos" pero manteniendo los ingredientes base: pescado, pollo, ternera, pasta... Para acabar siempre había fruta, yogur y algún postre realizado con gelatina de colores (al final, con un poco de esfuerzo, llegas incluso a diferenciar los sabores). No es una comida exquisita pero si sirve de referencia, yo que soy bastante raro para comer, comía todos los días aunque solo fuera una buena ensalada y abundante fruta.

Después de comer; café, un rato de siesta, tomar el sol, leer,... hasta las 15:00 que ya estamos de nuevo preparados para meternos en el agua.

A la salida de la inmersión y después de merendar (si, de nuevo a comer: dulce ó salado, depende del día y del humor del cocinero) se puede realizar otra buceada en el embarcadero (sin barco y sin cargo adicional) e incluso una nocturna también allí (hicimos dos, y en contra de lo que esperábamos, fueron muy interesantes).

Otra opción es hacer la nocturna fuera de la laguna (abonando una cantidad extra) pero durante los días que estuvimos allí, las condiciones del mar en superficie, no fueron muy buenas  y por la noche, a los divemaster (y mas aún a los barqueros) parecía no hacerles ilusión salir de la laguna.

Por la noche soplaba bastante fuerte el viento (estábamos sufriendo los "coletazos" de un tifón que atravesaba Japón en esas fechas) y estar una hora esperando con la embarcación junto al arrecife con las olas que se formaban en superficie resultaba peligroso aún para los avezados barqueros malayos. Una noche que parecía estar algo mas calmado el viento, logramos convencerles y salimos un grupo... El mar se movía bastante y la salida y entrada de la laguna por el canal fue bastante agitada. El barquero imaginamos que pasó un rato bastante incomodo esperándonos por el estado del mar, la cercanía del arrecife y la falta de luz pero "abajo", el mar estaba muy tranquilo y la inmersión fue formidable.

Son las 19:30, si no has vuelto a bucear desde la tercera inmersión con barco, llevas ya unas horas descansando y/o paseando por el poco trozo de isla transitable que hay. Si has hecho nocturna, te acabas de duchar y cambiar de ropa. De una forma u otra a partir de ahora ya puedes ir a cenar. El comedor mantiene la misma estructura de la hora de comer; "primeros" a base de arroz, ensaladas, sopas..., "segundos" compuestos por: pollo, ternera, pescado, pasta... y postres variados.

Como curiosidad en el aspecto gastronómico del resort, los sábados preparan una barbacoa (pollo, langostinos, carne, salchichas, "productos no identificados"...) y se cena alrededor de la piscina. Nosotros estuvimos dos sábados allí y fueron las dos mejores comidas que hicimos.

Ya has acabado de cenar, en la TV del bar-pub están proyectando el DVD que grabó "ayer", a uno de los grupos, el videosub oficial del resort ( www.scubazoo.com ). Graban a cada grupo en dos inmersiones y luego hacen un montaje con las imágenes... Aunque no es muy barato, unos 50€ aproximadamente, creemos que merece la pena traerse ese recuerdo, sobre todo si eres de los que no has hecho fotos ó video allí.

En esa atmósfera de post-inmersión y sabiendo que hasta mañana a las 8:15 no vas a meterte en el agua, es el momento (si no lo has hecho ya durante la cena) de tomarte unas cervezas o probar alguno de los sugerentes cócteles que prepara el simpático barman malayo (yo recomiendo no experimentar y seguir con el clásico "guisqui/ron-cola" ó el "gintonic" de toda la vida).

Tras una amena, pero breve, charla (hay que levantarse pronto) con alguno de los compañeros, nos retiramos hasta mañana que puntualmente estaremos a las 7:45 en el centro de buceo nuevamente.

EL BUCEO EN LAYANG LAYANG

Contratando el paquete estándar de buceo, se realizan tres inmersiones al día con barco. Como ya hemos indicado, una vez finalizadas, junto al embarcadero, por tu cuenta y sin cargo adicional, se pueden hacer las que se quiera, tanto diurnas como nocturnas, únicamente hay que indicarlo para que saquen tu equipo del barco y te preparen botellas.

Si hay un grupo mínimo de seis personas y sobre todo en nuestro caso;  si el mar está en condiciones, se pueden hacer inmersiones nocturnas fuera de la laguna abonándolas aparte del paquete estándar contratado (aproximadamente 20 €).

A la entrada del "vestuario" hay un cuadrante donde indican con el nombre del divemaster como titulo; el numero de barco, la hora y el punto de inmersión de cada grupo.

Una vez está el grupo reunido y preparado (no mas de 12 - 14 buceadores) el D.M. explica la inmersión que se va a realizar. En todas, se contempla la posibilidad de la corriente en ambos sentidos, será en el momento de "tirarnos al agua" cuando Jasper (nuestro divemaster) decida en que sentido bucearemos (obviamente, a favor de corriente), la embarcación nos seguirá y una vez finalizada la inmersión nos irá recogiendo.

El perfil de la isla es prácticamente igual en todos los puntos de inmersión, la plataforma es muy pequeña y en pocos metros comienza la violenta pendiente. Layang Layang es conocida como la "wall diving mecca". El buceo es el típico de pared, en cuanto nos tiramos al agua y nos acercamos al cortado, picamos hasta la "profundidad de navegación" para ir luego ascendiendo lentamente y finalizar en la pequeña plataforma disfrutando tranquilamente de los últimos minutos de un magnifico buceo.

Las limitaciones de tiempo y profundidad máxima (recordemos que el fondo en algunos puntos de la isla supera los 2000 metros) las estipula el centro de buceo. En la primera inmersión la profundidad está limitada a 40, en la segunda a 30 y en la tercera a 20 metros.

Estas profundidades máximas no se pueden rebasar pero el D.M. digamos que, una vez "valorado" el grupo, no vigila escrupulosamente el cumplimiento de los limites. El tiempo máximo de inmersión es de 45 minutos, aunque nuestro grupo buceaba entre 50-60 minutos en cada ocasión y nuevamente era el divemaster el que "alargaba ó acortaba" la misma en función del perfil buceado. Salvo que hubiera algún incidente ó entraras en reserva antes de llegar a esos 50'-60' que normalmente buceábamos, salíamos todos juntos. 

El cumplimiento de las "limitaciones" era estricto en cuanto al tiempo de inmersión. En cuanto a la profundidad realmente no lo era tanto. Cada buceador dibujaba el perfil de inmersión a su gusto... Teniendo en cuenta que nadie quería entrar en descompresión (allí no hay ni medico ni cámara hiperbárica -eso fue al menos lo que nos dijeron cuando llegamos-), era una cuestión simplemente de sentido común, "vigilar" la computadora y no apurar en exceso los tiempos a profundidad máxima.

El grupo "internacional" que nos asignaron estaba integrado por: 2 parejas de japoneses (una de ellas bastante mas sociable que la otra), 1 pareja de Singapur (encantadores), 1 pareja de franceses (la mujer era un poco mas reservada pero el hombre era muy gracioso, con las limitaciones del idioma, él no hablaba ingles y nosotros no hablábamos francés...) y finalmente la "estrella de la corona"; la pareja formada por dos residentes en Líbano, Marie-Claude y Nicolás, que aunque no "eran unos niños" (Nicolás, lo siento pero es cierto, tienes ya unos "añitos") "rezumaban" energía, alegría y simpatía por los cuatro costados. Con ellos pasamos en la isla muy buenos ratos tanto dentro como fuera del agua. La relación resultaba muy fácil porque además de su innata simpatía, Nicolás hablaba perfectamente español y Marie-Claude, tremendamente educada ella, hacía lo imposible por entendernos (sobre todo a mí) en ingles, con lo cual las interesantes tertulias estuvieron aseguradas.

Los tres últimos días de nuestra estancia en la isla también pudimos compartir las entretenidas "cervezas post-inmersión" con una simpática pareja de valencianas (Pepa y Yolanda) y un matrimonio de madrileños que hicieron muy agradables las veladas. Una vez "definido el grupo", pasamos a contar como fueron las inmersiones en la magnifica isla de Layang Layang.

Comenzamos realizando el "Check-dive" en "Wreck Point" (realmente fue una inmersión normal en la que Jasper simplemente comprobó el nivel del grupo, aunque estoy convencido de que "esta gente", solo con ver como montamos los equipos ya saben las limitaciones que tiene cada uno...).

Este fue el punto de inmersión en el que "menos" vida y de menor tamaño encontramos, quizá porque la plataforma es mas grande y en la misma hay mas zonas de arena y menos de coral que en el resto. Aún así, pudimos disfrutar de una gran diversidad de corales blandos y duros, diferentes especies de anémonas y ya en la pared, de impresionantes esponjas barril y grandes gorgonias, numerosos crinoideos, nudibranquios y algún crustáceo.  En cuanto a los vertebrados destacaremos, además de los numerosos alevines de varias especies que se encontraban en la plataforma, la primera tortuga y el primer tiburón "punta de aleta blanca". Aunque en Layang Layang los tiburones no nos permitían el acercamiento conseguido en otros destinos como Sipadan, Sudáfrica ó Turk & Caicos, el encuentro con ellos siempre resulta una experiencia inolvidable...

El primer día lo finalizamos buceando en "The Valley" al igual que el punto de inmersión anterior, también disponía de una amplia plataforma. Además de los invertebrados que se repetían sistemáticamente pudimos ver los primeros "peces ballesta titán", peces globo, carangidos, estandartes, mariposas, meros...

A partir del segundo día comenzaron las inmersiones mas "intensas"... Una zona que buceamos en 8 ocasiones (y podríamos haberla buceado 800 mas sin aburrirnos) es la que se encuentra situada al este del atolón, entre los puntos de buceo "Dog-Tooth Lair", "The Point" y "Gorgonian Forest". En general, saliendo de la plataforma en la que abundaban los corales duros, sus paredes están tapizadas de preciosos corales blandos, enormes gorgonias y esponjas barril.

Es una zona en la que la corriente puede llegar a ser bastante fuerte y variable en el sentido, de un día a otro y como consecuencia de ello la fauna es abundante. Prácticamente en todas las inmersiones que hicimos en estos puntos pudimos ver tiburón gris de arrecife y "punta de aleta blanca". También pudimos ver tortugas, algún atún ("circulando" a toda velocidad), un flamante banco de barracudas, banco de pequeños peces que no llegamos a identificar apareciendo y desapareciendo a toda velocidad y en la ultima inmersión, como despedida del buceo en Layang Layang un gran banco de Jack-fish que a mas de 40 metros "cautivó" a Teresa.

En esta zona, en cuatro de las ocho veces que buceamos allí, salimos al azul en busca de los ansiados tiburones martillo. Aunque en agosto, las "escuelas de martillos", debido a la temperatura del agua, se hallan a mucha profundidad y resulta prácticamente imposible lograr un encuentro como el que anuncian en la publicidad del centro, algún ejemplar solitario curioso si es relativamente fácil. Nosotros tuvimos la fortuna de tener la inolvidable experiencia en dos ocasiones.

La dinámica era la siguiente: una vez estaba todo el grupo en el agua comenzábamos a descender separándonos unos 50 metros del arrecife, hasta una cota entre 35 y 40 metros, allí rodeados de agua por todos los lados, esperábamos a que apareciera algún ejemplar de martillo ó de lo que fuera, como máximo 5-6 minutos. Si en ese tiempo no aparecía "nada", volvíamos hacia la pared ascendiendo lentamente con el fin de no hipotecar la inmersión.

Una curiosidad sobre el recorrido entre "The Point" y "Gorgonian Forest" es que al comienzo de la inmersión, en la plataforma, hay una lengua de arena en la que encontramos una concentración "inusual" de nidos de dos especies de peces ballesta, vigiladas como era de esperar, por sus "agresivos" progenitores. En las dos ocasiones que atravesamos la zona, tuvimos la precaución de, respetuosamente, salirnos al azul evitando así acercarnos "demasiado" (aunque con esta especie nunca se sabe cuando es "demasiado") a sus puestas. Por propia experiencia, una cosa es "enfrentarte" a un ejemplar de esta especie cuando se encuentran en esta "especial" situación, pero "enfrentarse" a mas de 15... No nos atraía a ninguno de los componentes del grupo, entre otras cosas, porque cada uno en su medida, había tenido desagradables experiencias con estos "simpáticos" peces en su vida de buceador.

Pero no solo de bichos grandes se vivía en la zona este del atolón. Como en el resto de las inmersiones, tanto en la pared, la plataforma o incluso en las mismas gorgonias, fijándose solo un poco, podíamos disfrutar de singulares encuentros que por su belleza o singularidad no tenían nada que envidiar a los escalofriantes tiburones ó las simpáticas tortugas.

Otra "tipo de inmersión" que realizamos fueron las de "terraza". Eran las que en su perfil de pared cortada totalmente vertical, a una determinada profundidad que oscilaba entre los 30 y los 45 metros existían una serie de salientes a modo de terrazas de apenas unas decenas de metros cuadrados de superficie en las que el aliciente principal, además del meramente paisajístico, residía en que eran aprovechadas por los tiburones, generalmente "punta de aleta blanca", "gris de arrecife" y leopardo (aunque a estos últimos no tuvimos la suerte de verlos) para descansar. Estas inmersiones fueron; " Navigator Lane", "Shark´s Cave I", "Shark´s Cave II" y "D Wall".

Hicimos cinco inmersiones de este tipo con desigual fortuna, en lo que al encuentro con los escualos se refiere, ya que las inmersiones en sí fueron una verdadera maravilla, las paredes estaban completamente cubiertas de invertebrados y un solo metro cuadrado daba para estar horas disfrutando pero por desgracia las botellas nunca tienen suficiente aire y al final siempre nos toca salir a superficie.

En "Shark´s Cave II" y en "D Wall", durante unos breves minutos en cada inmersión, tuvimos la suerte de ver como descansaban un par de grises y varios "puntas de aleta blanca" en las referidas terrazas. Se disfrutaban mucho los descensos, ya que se bajaba lenta pero directamente por el azul hasta las plataformas y según nos íbamos acercando, se comenzaban a perfilar las oscuras siluetas de los tiburones en el fondo de arena de sus "descansaderos" naturales. Estos emocionantes momentos eran mas breves de lo que nos hubiera gustado únicamente por nuestra culpa ya que, aunque nos fuéramos acercando muy despacio, en el momento en el que sobrepasábamos su "distancia de seguridad", ellos lentamente desaparecían.

Como curiosidad, en la inmersión de "D Wall", una vez se fueron los tiburones, y estando todavía a mas de 40 metros de profundidad el que sorprendentemente llamó mi atención no fue otro que un pequeño gobio que vive en simbiosis con una gamba ciega. Fue concretamente el que aparece en la foto superior, vigilando en la puerta de su vivienda, que se encarga de mantener aseada la gamba ciega. Esta en el momento en el que siente una posible amenaza se oculta y es el gobio el que se encarga de "defenderla de los depredadores".

En cuanto a inmersiones nocturnas solo realizamos tres. Dos desde el embarcadero y una en "Wreck Point". Aunque en un primer momento pueda parecer que las "short dive night" (como llamaban ellos a la inmersión desde el embarcadero) carecen de interés, tengo que reconocer que nos sorprendieron enormemente. Se sale andando desde la plataforma anexa al centro de buceo donde se encuentran las botellas y se realiza paralela a la costa pasando por debajo del embarcadero, llegando hasta unas grandes estructuras metálicas y regresando de nuevo a la plataforma por el mismo camino en un fondo que no supera los 12 metros.

Aprovechando un día en el que por la noche no hacia mucho viento, tras convencer al divemaster (la verdad es que no estaban "muy por la labor" de salir a bucear fuera de la laguna por la noche) y aunque el mar se movía un poco, pudimos hacer una inmersión en "Wreck Point". Durante una hora pudimos disfrutar a través de los entrantes y salientes de la pared y de la plataforma de la curiosa y abundante fauna nocturna del arrecife.

Pudimos ver: morenas gigantes, peces león, peces globo, un pulpo (habituales en el mediterráneo pero difíciles de ver aquí), sorprendentes erizos, peces planos, peces gato, numerosos crinoideos, peces aguja, varias especies de crustáceos (enormes cangrejos, gambas, "cigalas"...), infinidad de peces durmiendo en cualquier hueco del coral o "entre dos aguas", alguna curiosa medusa y cuando nos disponíamos a salir del agua en "Wreck Point" nos "despidió" una simpática cría de calamar que había encontrado el bueno de Nicolás.

En los 9 días que permanecimos en Layang Layang pudimos hacer un total de 27 inmersiones. Además de las ya mencionadas también destacaron: "The Tunnel", "Wrasse Stip", "Mid Reef", "Crack Reef", "The Runway" y "Coral Cafe".

"The Tunnel" es otra preciosa pared en la que encontramos numerosos entrantes y salientes, terrazas y grietas. Podemos decir que es mas de "relax" porque aunque se puede hacer tan profunda como queramos, lo mas atractivo está en los primeros 20 metros. La fauna que encontramos no varia en exceso con respecto al resto de los puntos de buceo. Pero como "novedad" encontramos una especie de pez payaso que no habíamos visto en otras inmersiones.

También como inmersiones de "relax" podemos considerar "Wrasse Stip", en la que encontramos mayor concentración de coral duro y "Mid Reef" donde abundaba la vida pequeña en la plataforma, aunque a escasos metros de la pared pasaban de vez en cuando enormes atunes a toda velocidad.

Como curiosidades, además de los habituales tiburones, tortugas y peces de arrecife en general, únicamente en "Crack Reef" pudimos ver un tipo de coral blando de color amarillo que crecía "hacia abajo" en zonas protegidas de la luz directa del sol. Y también en este punto pudimos observar un simpático pez globo que se refugiaba entre los brazos de un crinoideo.

Y para finalizar, "The Runway" y "Coral Café" también pueden considerarse de "relax" aunque el hecho de que sean "tranquilas" no quita que en la primera también viéramos tiburones y un par de enormes "napoleones". En la segunda lo mas llamativo fue un "pez pipa fantasma" que vimos en la plataforma, al final de la inmersión cuando la cámara ya no tenía batería...

FAUNA VARIADA, PEQUEÑOS Y EXTRAÑOS AMIGOS, ENCUENTROS INOLVIDABLES...

Como ya hemos comentado la biodiversidad marina en Layang Layang es sorprendente, tanto en vertebrados como en invertebrados. El "paisaje submarino" lo forman verdaderos jardines de coral que tapizan literalmente el arrecife de infinidad de corales blandos, duros, gorgonias, enormes tridacnas y llamativas esponjas "barril" gigantes que nos han acompañado en prácticamente todas las inmersiones. También hemos encontrado diversidad dentro de las misma especie...

En el total de las inmersiones realizadas llegamos a identificar al menos 6 especies distintas de peces payaso, por desgracia no de todos hay testimonio grafico. Sin que sirva de excusa, fotografiar a estos inquietos peces, con mi habilidad y la cámara digital, no resulta demasiado fácil debido a que al acercarnos para hacer un buen macro y sentirse el pez payaso acosado, comienza a moverse con rapidez entre los tentáculos de la anémona buscando protección y como la cámara tarda demasiado tiempo en enfocar, mas aún si el motivo está en movimiento, normalmente la fotografía sale movida porque el payaso no está dispuesto a facilitarnos ese tiempo que necesitamos. En otras ocasiones, el pez simplemente no aparece en la foto porque mientras la cámara enfoca él entra y sale tres veces del encuadre. Aún con todas las excusas expuestas, aquí hay una pequeña muestra de los que vimos.

Otra especie de la que pudimos observar hasta 5 representantes distintos fue de la, siempre inquietante, morena. Incluso en las nocturnas que realizamos desde el muelle del resort tuvimos la suerte de encontrar dos enormes ejemplares.

Aunque reconocemos que en ocasiones nuestra atención era desviada por "elementos" de mayor tamaño (léase tiburones, tortugas, enormes bancos de jackfish, atunes, morenas...) en ningún momento perdimos interés por la variedad y belleza de los corales que tiene el arrecife. Aquí podemos ver algunos ejemplos mas, que "dan fé" de nuestra atención mostrada hacia ellos.

Normalmente, el que desviáramos nuestra atención de la "vida pequeña", estaba plenamente justificada... En numerosas ocasiones hemos podido compartir una pequeña parte de la inmersión con "compañeros de buceo" no previstos, como por ejemplo las tortugas.

Y para finalizar no queremos olvidarnos de esos "bichos curiosos", que en ocasiones eran fáciles de identificar como los nudibranquios ó la holoturias (auque estas fueran bastante extravagantes) y que en otras, como con los peces esponja ó el pez hoja fantasma, podíamos pasar junto a ellos sin darnos cuenta de que ante nuestros ojos había realmente un pez... 

En la búsqueda de estas especies tan curiosas, al menos para nosotros, tenemos que decir, en honor a la verdad, que fue el dive master el que en alguna ocasión nos ayudó. Aprovechamos las inmersiones denominadas de "relax" y algunos finales de inmersión cuando llegábamos a la zona de la plataforma para disfrutar de estos "pequeños" encuentros.

Con los nueve días que permanecimos en Layang Layang y las 27 inmersiones que realizamos (el primero y el ultimo día solo se podían hacer 2 inmersiones) nos llevamos una idea aproximada del buceo en este precioso arrecife. Esto, unido a los buenos ratos que pasamos con los compañeros, muy especialmente con los entrañables y encantadores Marie-Claude y Nicolás, ha conseguido hacer inolvidable nuestra estancia en la pequeña isla.  

Después de la siempre triste despedida,  regresamos en un diminuto "avión" a Kota Kinabalu y desde allí volamos nuevamente hasta Kuala Lumpur donde pudimos pasar el resto del día de relax en la piscina del lujoso hotel donde estábamos alojados en las proximidades del aeropuerto.

A la mañana siguiente, muy temprano volaríamos hasta Siem Reap, en Camboya, para continuar nuestro viaje ahora ya sin agua...

CONCLUSION

Con una biodiversidad sorprendente, una temperatura del agua de 29ºC y una visibilidad que osciló entre 15 y 40 metros (sufrimos los últimos coletazos de uno de los 4 ciclones que sufrió Japón) Layang Layang bien vale un viaje...

Tenemos que insistir en que es un destino muy recomendable, pero solo para buceadores... Si tu pareja, amigos o compañeros de viaje en general no bucean, no es el sitio mas idóneo para llevarles salvo que estén dispuestos a aburrirse.

La isla no dispone de ningún atractivo que no sea disfrutar del buceo con botellas en su arrecife ó ver la colonia de pájaros que habita una zona de la misma (a la que había que ir en barco, al menos en la época del año en la que nosotros estuvimos allí).

Además de la "obligación" de bucear otra pega que tiene este destino, como la mayoría de los destinos atractivos que conocemos, en este nuestro deporte, es el precio.

No tanto el de la estancia y el buceo como el del viaje en sí. La razón principal es que para llegar hasta la pequeña isla de Layang Layang son necesarios 4 vuelos y eso, como es obvio, encarece bastante las vacaciones.

Pero todo problema suele tener una solución y en este caso la "solución" es sencilla... gastar mas dinero. Aprovechando el "ya que" estamos allí, para hacer una extensión terrestre a cualquiera de los formidables Parques Naturales que tiene Malasia tanto en su zona peninsular como en la isla de Borneo ó a cualquiera de los países cercanos.

Por "poco" dinero extra (recordemos que el gasto gordo de llegar hasta la zona ya lo hemos hecho) podremos visitar lugares muy interesantes y que debido a la distancia, probablemente por si solos nunca los habríamos elegido como "destino de vacaciones".

En definitiva, una isla muy tranquila, con muy buen buceo que, si podemos, no deberíamos perdernos... Podemos asegurar que aunque hay muchos destinos por ver todavía, si surgiera la oportunidad de volver nuevamente a Layang Layang, no lo dudaríamos.

En Diciembre de 2005 falleció nuestro compañero de inmersión y amigo Nicolás Constantinesco. No hemos variado nada en la narración de nuestra estancia en la isla y queremos que sirva como homenaje a este encantador buceador y mejor persona que tuvimos la suerte de conocer... Un abrazo muy fuerte Nicolás.

 

FICHA TECNICA: MALASIA, LAYANG LAYANG

CRUCEROS

No tenemos constancia de que se puedan realizar crucero liveaboard en la zona.

INMERSIONES AL DIA

3 salidas con barco contratadas en el "paquete normal de buceo". Ilimitadas sin cargo desde el muelle, incluida la nocturna. Posibilidad de realizar nocturna en el arrecife si hay un grupo mínimo de 6 personas y si las condiciones del mar lo permiten abonando 20 €/persona.

DOCUMENTACION

Pasaporte en vigor con validez de seis meses, Licencia y seguro de buceo

VISADOS

No es necesario visado.

TASAS

No.

ALOJAMIENTO

El único alojamiento posible en la isla es el Layang Layang Resort.

MONEDA

La moneda oficial es el Ringitt. Su valor depende de las oscilaciones del euro respecto al dólar pero el cambio, en esas fechas era: 1 Riggitt= 0,25 €.

En el resort admiten MasterCard, Visa y American Express sin embargo no admiten cheques de viaje ni cheques personales.

En Malasia, en general las tarjetas son aceptadas en todos los hoteles de una cierta calidad, restaurantes, agencias de viajes y multitud de comercios. También es posible sacar dinero de la amplia red de cajeros automáticos extendidos por las grandes ciudades, aunque en nuestro caso nos costó mas de lo previsto hacerlo en Kota Kinabalu (la mayoría de los cajeros no aceptaban nuestra tarjeta).

DIFERENCIA HORARIA

8 horas mas que en España.

IDIOMA

El idioma oficial es el Malayo (Bahasa). Pero como en casi todos los sitios turísticos, el ingles lo habla todo el mundo.

CENTROS DE BUCEO

Existe un único centro de buceo-resort; el Layang Layang Resort.

TEMPORADA OPTIMA

De Febrero a Octubre, es la temporada mas calurosa y la mejor para el buceo.

TEMPERATURA DEL AGUA

26 - 30º C  dependiendo de la época del año.

CLIMA

Muy caluroso, soleado y húmedo. La temperatura varía entre los 21 y 32 ºC.

GASTRONOMIA

Como en los países de la zona, para el turista europeo, quizá sea demasiado especiada. De todas formas en los hoteles, resort la comida suele ser bastante "europea".

TRAJE DE NEOPRENO

Mono de 3mm., lycra ó incluso traje corto en verano. (aunque en este aspecto todo depende de lo friolero/a que seas).

FAUNA

Muy abundante.

GRANDES ANIMALES

Layang Layang es famosa, entre otras cosas, por sus bancos (escuelas) de tiburones martillos... pero no es tan fácil verlos, la mejor época es cuanto mas fría está el agua (al final o al principio de la temporada de buceo) pero siempre puedes ver alguno, como fue nuestro caso, si vas a buscarlos al azul. Tiburones grises y "puntas blancas" son habituales en las inmersiones en las que encontramos un poco de corriente. El tiburón leopardo se ve ocasionalmente descansando en las "terrazas" que tiene el arrecife a profundidades superiores a los 35 m. Además no deben sorprendernos los grandes atunes de paso a toda velocidad a pocos metros de la pared, las hermosas tortugas ó los bancos de barracudas o de carangidos ("Jack Fish"). Y la estratégica y singular ubicación de esta isla permite encuentros puntuales con muchas especies pelágicas, se han visto mantas, tiburón ballena, delfines e incluso ballenas de paso muy cerca de la pared del arrecife.

FAUNA NOCTURNA

Muy interesante  y mas ó menos abundante en función del punto de inmersión. Pero incluso en la inmersión del muelle, junto al centro de buceo, podemos quedarnos gratamente sorprendidos.

PARED

La mayoría de las inmersiones se realizan en pared con mas o menos extraplomo. La plataforma es muy pequeña.

PECIOS

No hay pecios, simplemente unos pocos restos de un naufragio en la inmersión frente al centro denominada Wreck Point.

VISIBILIDAD

Dependiendo de la época del año y de las corrientes entre 15-50 m.

CORRIENTES

En la mayoría de las inmersiones se bucea con corriente, siempre a favor, incluso algunas de una cierta intensidad pero todas muy localizadas.

EXPERIENCIA NECESARIA

Como en cualquier destino, pienso que cuanto mas experiencia se tenga, mas se puede disfrutar del mismo. Pero salvo las inmersiones que se hacen en "el azul" en busca de tiburones no es un destino con inmersiones especialmente "complicadas" simplemente se debe vigilar la profundidad, tener una titulación que te permita bajar hasta los 30 metros (2* CMAS, Advanced Padi ó similar) y tener muchas ganas de bucear por qué allí no se puede hacer otra cosa.

ELECTRICIDAD

220v/50Hz.

SANIDAD, VACUNAS

No son obligatorias vacunas en Malasia, pero es recomendable la del tétanos y fiebres tifoideas.

COMO IR, COMO LLEGAR

Se vuela con Malasian Airlines desde una capital europea (Zurich, Amsterdam, Londres) hasta el Aeropuerto internacional de Kuala Lumpur. Desde aquí en vuelo interno hasta el aeropuerto de Kota Kinabalu (situado en la isla de Borneo) y desde este íltimo hasta Layang Layang en un vuelo privado fletado diariamente por el resort.

CAMARA HIPERBARICA

NO, o eso fue al menos lo que nos dijeron en el centro de buceo...

FOTOGRAFIA

Si se hace escala en Kuala Lumpur, en caso de necesidad, se pueden comprar carretes e incluso tarjetas de memoria para cámaras digitales a muy buen precio.

COMPRAS

Si te gustan las compras de objetos falsos (relojes, bolígrafos, gafas, ropa, bolsos, zapatillas...) y Cd´s o DVD´s piratas... El paraíso es Chinatown en Kuala Lumpur. En Kota Kinabalu podemos comprar artesanía local y las típicas camisetas de recuerdo y finalmente en Layang Layang camisetas de buceo y poco mas...

EXTENSIONES TERRESTRES

Como extensiones para estar en contacto con la naturaleza Malasia dispone, tanto en la zona peninsular como en la isla de Borneo, de interesantes Reservas y Parques Naturales. La capital, Kuala Lumpur también es muy interesante de visitar, y si no tenemos suficiente, desde su aeropuerto internacional tenemos conexiones a cualquier país de Asia en nuestro caso nos "extendimos" hasta Camboya.