En el verano de 2006 le llegó el turno a "Nusantara" (archipiélago), "Tanah air kita" (nuestra tierra y agua) o la República de Indonesia.

Situada en el sudeste asiático y bañada por los océanos Índico y Pacífico, está formada por más de 17.000 islas de las cuales aproximadamente 6.000 están habitadas. Con tantos kilómetros de costa era un destino que tenía muchas, buenas y variadas opciones para el buceo en la época estival y la posibilidad de ampliar el viaje con interesantes extensiones terrestres.

Después de darle varias vueltas al viaje en las oficinas de Última Frontera, como de costumbre condicionados por las fechas de los "dichosos vuelos" y la disponibilidad de plazas en los cruceros vida abordo que estábamos barajando, nos decidimos por... un crucero abordo del Voyager operado por Kararu Dive Voyages, que nos llevaría hasta el Parque Nacional de Komodo partiendo de la isla de Bali, donde previamente pasaríamos 6 días alojados en el Komaneka Resort situado en el interior, en la localidad de Ubud.

Dos meses antes de nuestra llegada y una vez cerrados con la agencia todos los temas de buceo, vuelos, traslados y estancia en Bali, contactamos a través de internet con un simpático guía balinés que hablaba español, Wayan Adi, y que disponía de un vehículo con conductor con el que organizaríamos nuestros recorridos y visitas en la isla.

Pero como suele ocurrir en este tipo de viajes y hasta que se invente el teletransporte, antes de llegar a nuestro exótico destino y comenzar a disfrutar de las ansiadas y merecidas vacaciones, nos vimos obligados a sufrir una penitencia de tres vuelos internacionales (Madrid - Amsterdam - Kuala Lumpur-Denpasar) y 24 horas, incluyendo escalas, hasta llegar al aeropuerto Ngurah Rai de Denpasar, capital de Bali.