En Navidad del año 1998, aprovechando nuestra luna de miel, estudiamos la posibilidad de ir a Tanzania, Kenia y bucear en los alrededores de la isla de Pemba.

Debido a que el presupuesto se encarecía enormemente nos vimos obligados a cambiar nuestro destino, quedándonos en "deuda con Africa"... Pero, las deudas se pagan y en Agosto de 2002 decidimos pagar en parte nuestra "deuda histórica". Planteamos como destino Sudáfrica, donde podríamos combinar el buceo entre tiburones de Aliwal Shoal, Protea banks y Gansbaai con la vida salvaje terrestre del fantástico Parque Kruguer.

El viaje, tras muchas modificaciones, acabó planteado de la siguiente forma:

Emplearíamos tres días para intentar bucear, en jaula, con el Tiburón Blanco en las islas Dyer (Gansbaai) y ver ballenas en Hermanus (ambas localidades próximas a Ciudad del Cabo).

Posteriormente bucearíamos 2 días en Protea Banks y otros 3 días en Unkommas -Aliwal Shoal- (con los famosos tiburones "Raggies").

Y por ultimo, una vez finalizado el buceo, nos trasladaríamos al Parque Kruger 5 días, repartidos entre el Parque Nacional y una reserva privada, para "intentar" ver a los "5 grandes -Elefante, León, Leopardo, Búfalo y Rinoceronte".

Con todo esto esperábamos pagar, al menos en parte, la deuda que habíamos contraído moralmente con Africa. Y de paso hartarnos de bucear entre tiburones.

Los recorridos en el interior de Sudáfrica los realizamos de la siguiente forma:

  • Johanesburgo - Ciudad del Cabo en avión.

  • Ciudad del Cabo - Gansbaai y alrededores - Ciudad del Cabo, en coche de alquiler.

  • Ciudad del Cabo - Durban, en avión.

  • Durban-St. Michael on sea (Protea Banks) - Unkommas (Aliwal Shoal) - Parque Kruguer - Johanesburgo, en coche de alquiler.

En total realizamos aproximadamente 2.500 km. en coche por las carreteras de Sudáfrica. El turismo allí no esta tan organizado como en otros países en lo que a traslados internos se refiere y la opción mas extendida es el alquiler de un coche para poder desplazarte con toda libertad. En la zona publica del Parque Kruguer, el safari se suele realizar en tu propio vehículo con lo cual se hace imprescindible optar por este medio de transporte para los desplazamientos.

De las carreteras y los conductores de Sudáfrica, al menos por nuestra experiencia, todo son parabienes. La agencia local Boleng Adventures, que había preparado los itinerarios a realizar, envía a la agencia de Madrid ( Ultima frontera ) un completo dossier en el que paso a paso va explicando las rutas a seguir con claras y precisas indicaciones referentes a carreteras, kilómetros, itinerarios recomendados e incluso tiempos estimados, con lo que resulta bastante fácil realizar los numerosos desplazamientos.

Circulamos por autopistas de pago, autovías, carreteras nacionales, alguna carretera secundaria y bastantes caminos y carreteras dentro del Kruguer. Nuestros vehículos fueron utilitarios y pensamos que no es necesario alquilar un todoterreno ya que en el Parque, que es la única zona en la que podría resultar útil, tanto las carreteras como los caminos se encuentran en buen estado para circular con un vehículo normal.

Las carreteras, en líneas generales, están en muy buenas condiciones ni el firme, trazados o las señalizaciones tienen que envidiar a las de España (que son las que nosotros mejor conocemos). Me atrevería a decir que en líneas generales son mejores incluso que las de nuestro país.

Es muy llamativo que en la mayoría de las carreteras por las que circulamos existe un amplio arcén que se utiliza como un carril adicional, con lo cual una carretera normal de dos carriles se convierte en una "autovía" circunstancialmente.

Los conductores (vuelvo a repetir en líneas generales, ya que "idiotas" hay en todos los sitios) son bastante mas cívicos que en España. Cuando un coche circula en tu mismo sentido y se acerca a mas velocidad de la que tu llevas en ese momento, te apartas un poco a la izquierda, circulando en ese momento por el arcén -que es como un carril mas-, y le dejas pasar. Después hay un intercambio de agradecimientos con las luces de peligro (el "adelantador") y las ráfagas de largas ("el adelantado") muy curioso.

En diferentes guías habíamos leído que se tuviera precaución en las carreteras por que hay mucha gente andando por los laterales de las mismas. Y es cierto que en determinadas zonas, sobre todo carreteras secundarias, la gente (de color normalmente, es muy extraño ver a un blanco en estas circunstancias) se traslada de un sitio a otro por las márgenes, con lo que debemos llevar precaución sobre todo al amanecer, atardecer y por supuesto de noche.

Otro dato curioso de la conducción en Sudáfrica es el control de la velocidad. En las autopistas está limitada a 120 km/h. Incluso hay señales en las que indican que esta controlada por radar. En estos casos es conveniente adaptarse a la limitación indicada por que unos metros mas adelante encontraremos un policía, al que se le ve perfectamente, sentado en una silla con el radar y una cámara de fotos con trípode, inmortalizando a los que superan la velocidad permitida.

Como ultima apreciación y a titulo de comentario, decir que volamos Madrid-Amsterdam-Johanesburgo con KLM, que a raíz del 11-S tiene una política excesivamente estricta con el exceso de equipaje, "gracias a la cual" nos vimos obligados a pagar una fuerte suma por un mínimo exceso de equipaje después de una interminable discusión en los mostradores de facturación. Hasta que las compañías aéreas inventen un "canon" para transportarnos el equipo de buceo tenerlo en cuenta a la hora de preparar el equipaje.