Después de la cena y excitados todavía por la ultima inmersión del día con los grises, asistimos a un largo "briefing" de mas de hora y media de duración, en el que Jim nos explicó minuciosamente como iban a ser las inmersiones en el misterioso y secreto Tiger Beach. Nos indicó como entrar y salir del agua, como comportarnos con los tiburones, la disposición que tendríamos en el fondo y hasta los colores que no debíamos llevar en el traje ni en las aletas...

Una vez finalizada la "conferencia" sobre el buceo con los tigres, toda la expedición se fue a dormir igual que se van los niños en la noche de Reyes... nerviosos, excitados y deseosos de que amaneciera rápidamente para comprobar que los regalos que habíamos pedido en forma de tiburón tigre nos los había traído nuestro rey mago particular;  Jim Abernethy.

Si hubiéramos escrito un "cuaderno de bitácora" del viaje, este día, bien podía haber comenzado así; Hace un par de horas que el barco se ha puesto en marcha, me acabo de levantar y por lo que me ha comentado el capitán, ya estamos en "Tiger Beach"... Fecha: 02/05/2005. Hora: 8 a.m. Lugar: Una localización secreta al norte de Gran Bahama, en medio del Océano Atlántico. Climatología: Soleado con nubes dispersas y 26ºC de temperatura. Estado de la mar: En calma... Al menos en superficie...

Mientras grupo se levanta, toma un ligero desayuno y acaba de preparar cámaras y equipos, Jim y la tripulación del Shear Water preparan las cajas de pescado y las cuelgan del barco por proa y popa. También vierten en el agua un "mejunje" apestoso (en Sudáfrica lo llamaban "chumming") que esta compuesto por una mezcla de aceite de pescado con algún ingrediente secreto que abre el apetito a cualquier tiburón que se precie. Este "mejunje" ayudado por la corriente avisa a los tiburones que "tio Jim" han llegado. En menos de una hora se espera que aparezcan nuestros amigos.

Adelantándose a las previsiones, en menos de 20 minutos aparecen las primeras sombras sospechosas en el agua, los tiburones limón (siempre los primeros en aparecer), nos dan la bienvenida a Tiger Beach. Un par de ejemplares de mas de dos metros de longitud son los primeros en acercarse al Shear Water...

Nerviosos y excitados empezamos a preguntar a Jim que cuando nos podíamos meter en el agua. Él nos tranquilizó diciéndonos que hacia un día muy bueno, que nos íbamos a hartar de bucear y que los "Big One" todavía no habían llegado. Además aún nos quedaba una sorpresa antes de colocarnos los neoprenos...

La "sorpresa" era el llamado WRANGLING. Esta actividad, discutible pero espectacular, consiste en atraer hasta el barco al tiburón (tuvimos una experiencia similar en Sudáfrica con el "blanco") utilizando para ello un cebo sujeto con un elemento metálico a un cabo que dispone de una boya.

El tiburón, atraído por el cebo "en movimiento" que maneja con gran pericia el "pescador" es llevado hasta la plataforma de popa del Shear Water donde se sitúa el grupo, cámara en mano, para ver e inmortalizar las evoluciones del impresionante animal que en ocasiones llega a sacar medio cuerpo fuera del agua para intentar conseguir el ansiado trofeo haciendo, por supuesto, las delicias de los allí presentes, que en un par de ocasiones nos vimos obligados a saltar dentro de la bañera para no ser arrollados por la aleta caudal de un tiburón tigre muy entregado en el "juego".

Antes de narrar la inolvidable experiencia con los tigres vamos a comentar el TIPO DE BUCEO que se realiza en Tiger Beach:

Las inmersiones aquí, como minuciosamente nos explicó Jim en el "briefing", difieren bastante de las que acostumbrábamos a realizar. Incluso estando, como estábamos, familiarizados con el buceo entre tiburones, el buceo en Tiger Beach resultó una novedad para toda la expedición.

En primer lugar debemos llevar guantes y capucha (ó pañuelo si se tiene el pelo largo para no llevarlo suelto) no debemos llevar nada en el equipo (aletas, neopreno, chaleco, mascara) que sea de color blanco ó amarillo (colores que pueden ser confundidos por los tiburones con comida). A mí, me obligaron a cambiar las aletas por unas de color negro que me prestaron en el barco, sin embargo el color amarillo en el neopreno... no podía evitarlo solo me llevé un traje y tenía algunas partes en el color prohibido.

Para no despertar, mas aún si cabe, los instintos de caza de los tigres y que nos confundan con su alimento, debemos tener la precaución de no tocar el cebo en el barco, cuestión que no será fácil dado el pequeño tamaño de la bañera de popa y la abundancia de restos de pescado y aceite que encontramos por el suelo y los asientos donde reposan nuestros equipos después de la sesión de "wrangling" del día.

Así mismo, debajo del agua es conveniente mantenerse a una "distancia prudencial" de las cajas de pescado (solo prudencial... a las cajas es al lugar que se dirigen tanto los temidos tigres como los "pesados" tiburones limón y si quieres una buena instantánea conviene que no te alejes mucho del cebo). Cada buceador baja con un bastón de PVC de un metro aproximadamente de longitud y dos centímetros de diámetro para su protección...

Bueno, realmente la función que tenía el "ridículo bastón" era que, en caso de que el tiburón tigre se acercara "demasiado", debíamos colocar el bastón clavado en la arena entre el tigre y nosotros. Se esperaba que el tiburón al chocar contra él cambiaria de trayectoria... ¿O no?... Bueno, Jim nos lo dijo y cada uno bajó su bastón, aunque todos estábamos convencidos de que si el tigre, de mas de 4 metros de longitud y mas de 700 kg. de peso, decidía seguir una trayectoria no se lo impediría un bastoncito de PVC, ni nosotros tampoco...

La expedición se dividió en dos grupos que inicialmente bajarían separados (al final bajamos todos juntos y cada uno luego podía salir y entrar del agua cuando quisiera, siempre por la parte mas cercana al barco y manteniendo las precauciones que posteriormente comentaremos).

El grupo de buceadores, una vez en el fondo, dibuja una "V" imaginaria en la que el vértice, para nuestra seguridad, siempre estaba situado debajo de la popa del Shear Water. En él se colocaba  Jim, el capitán ó el divemaster, el resto de los buceadores, dejando aproximadamente 3 metros entre nosotros, para que pudieran pasar cómodamente los tiburones, formábamos los dos "palos" de la "V".

Debemos incrementar el lastre con el que buceamos los días anteriores (recomendamos al menos el doble). La razón para llevar ese exceso de lastre es la siguiente:

Cuando nos lanzamos al agua debemos llegar al fondo en el menor tiempo posible sin movimientos bruscos de las extremidades.

No conviene llamar la atención del tigre, ya que en los momentos de descenso, ascenso y el momento concreto de subir al barco nos encontramos indefensos.

Cuando estamos entre dos aguas ó en superficie, nos encontramos en la zona de caza habitual del tigre, con lo cual para nosotros serán los momentos mas "peligrosos" de toda las inmersiones y en los que tendremos que prestar una especial atención.

Por la misma razón no conviene permanecer en superficie y menos aún distraerse con la cámara o el equipo como se aprecia en la foto superior, por cuya peligrosa distracción nuestro compañero se gano una sonora bronca subacuatica por parte de Jim.

Una vez en el fondo, deberemos "arrastrarnos" por el mismo hasta llegar a la posición que nos hayan asignado intentando no hacer movimientos violentos, aunque en ocasiones cueste trabajo por la cantidad de lastre que llevamos encima y la corriente que aunque no muy fuerte si es habitual en la zona (la corriente es la otra razón para ir convenientemente lastrados y que nos arrastre por el fondo).

Una vez decidimos que nuestra inmersión ha finalizado, debemos acercarnos hasta el vértice de la "V" y avisar a Jim o a la persona de la tripulación que esté en ese momento con la caja. Después de comprobar que no hay ningún depredador cerca, subir lo mas rápidamente posible y vigilando alrededor hasta la superficie, junto a la plataforma de popa donde algún miembro de la tripulación y los compañeros nos ayudarán a subir al barco.

El tiempo de inmersión lo marca cada buceador, debido a la poca profundidad a la que nos encontramos lo lógico es que acabemos el carrete, la batería ó la tarjeta de la cámara digital antes que el aire de la botella o las ganas de seguir disfrutando. La duración de las inmersiones sobrepasa habitualmente la hora y media (en solo 4 inmersiones que realicé con los tigres estuve mas de 7 horas en el agua).

En el barco fuimos advertidos de que debíamos vigilar a los tigres en todo momento, seguirles con la mirada, no perderles nunca de vista y avisar al compañero señalándole la dirección por donde se acercaba ó donde estaba... Hasta que no estuviéramos seguros de que el compañero mas cercano en la "V" se había percatado de la presencia del tigre no debíamos dejar de avisarle... Porque aunque su tamaño era "muy" considerable y su forma de nadar, en un principio, fuera pausada, podían aparecer por cualquier sitio en el momento mas inesperado y debíamos estar totalmente pendientes de ellos por seguridad y bueno... también para intentar hacer unas buenas fotografías.

Sepamos algo mas de los protagonistas de Tiger Beach:

TIBURON LIMON (Negaprion brevirostris) :  

Esta especie posee un cuerpo muy robusto y una coloración característica café-amarilla clara. Su cabeza es ancha y aplanada. Es fácilmente identificado por sus grandes aletas dorsales, las cuales son casi del mismo tamaño. La aleta anal, inmediatamente debajo de la segunda aleta dorsal es también es grande. Las aletas pectorales son largas y curveadas en los márgenes. Llega a alcanzar los 3,8 metros de longitud.

El tiburón limón es abundante en los arrecifes de coral, especialmente aquellos en donde abundan pastos marinos y en hábitats asociados con manglares. Se distribuye en el Atlántico oeste, desde New Jersey, EE.UU hasta el sur de Brasil, posiblemente la costa oeste de África, y en el Pacífico este desde Baja California y México hasta Ecuador.

Se ha adaptado para ser altamente tolerante a aguas poco profundas, con concentraciones bajas de oxígeno, tales como manglares de agua tibia o bahías, donde han sido comúnmente observados. 

Su dieta consiste de peces óseos, rayas, crustáceos, peces guitarra y moluscos, pero si no se dan las condiciones necesarias pueden incluir en su “menú” una larga lista de especies. Son activos tanto de día como de noche. Algunas poblaciones posiblemente realizan extensas migraciones estacionales en busca de comida, porque en verano se encuentran muy frecuentemente a lo largo de playas arenosas y pendientes continentales en aguas de altas latitudes.

Las hembras alcanzan la madurez sexual cuando alcanzan los 2.4 metros de longitud se aparean en primavera y verano. El período de gestación dura aproximadamente un año, luego del cual nacen de 4 a 17 crías, de aproximadamente medio metro.  

TIBURON TIGRE (Galocerdo cuvieri) :

Esta especie posee cuerpo alargado, un poco comprimido y de aspecto robusto. Tiene cabeza grande, hocico muy corto y redondeado, boca muy ancha y grandes ojos con membrana nictitante. Los dientes de ambas mandíbulas son similares, arqueados en su cara interna aplanados y serrados por ambos bordes con forma característica de cresta de gallo.

 El lóbulo superior de la aleta caudal está alargado. Segunda dorsal mucho más pequeña que la primera  y el cuerpo más bien delgado por detrás de las pectorales.

Puede medir entre 2,5 y 7,5 metros y pesar de 400 kg hasta 3 toneladas.

Su color es entre azul y gris en el dorso y costado y blanco crema en el lado ventral. Posee unas manchas de color gris oscuro en los flancos que son delgadas y largas, las cuales son responsables del nombre que se le ha asignado a este animal por su parecido a las rayas de los tigres. Estas son mas marcadas en los ejemplares mas jóvenes y se van a suavizando a medida que el individuo crece.

Es una especie pelágico-costera de aguas tropicales y templadas. Su distribución es muy extensa, ocupa las aguas costeras del Pacífico, entre California y el norte de Chile. En el Atlántico, las situadas entre Nueva Jersey y Uruguay. En África vive en la plataforma continental atlántica, entre Marruecos y Guinea, en todo el Índico, incluyendo Madagascar e islas cercanas. También en el Mar Rojo, la península Arábica, las costas de La India, Indonesia, Nueva Zelanda, Australia, Papúa Nueva Guinea y las costas asiáticas del Pacífico hasta el sur de Japón.

Es solitario y nómada, suelen cazar de noche y es una de las especies menos especializadas en cuanto a sus hábitos alimentarios. Es omnívoro y en su menú podemos encontrar; peces, aves marinas, mamíferos, reptiles, crustáceos, otros tiburones e incluso serpientes marinas, siendo inmune al veneno de estas. No obstante, se dice que su alimento favorito son las tortugas marinas cuyo caparazón puede partir en dos sin ninguna dificultad gracias a sus poderosas mandíbulas y a sus grandes dientes aserrados. Debido a su voracidad también se han encontrado en su estómago objetos imposibles de digerir tales como clavos, latas, rejillas, bidones metálicos, matrículas de automóviles... por esta razón el tigre se ha ganado el apelativo de "carroñero o cubo de basura de los océanos".

En cuanto a su reproducción, son ovovivíparos, nacen de huevos que eclosionan dentro de la hembra siendo el único integrante de la familia Carcharhinidae con esta modalidad reproductiva. El período de gestación dura aproximadamente un año; el número de crías varía entre 10 a 82 y miden al nacer entre 50 y 75 cm. de longitud total.

En el hemisferio norte se han reportado nacimientos en primavera y comienzos del verano y en el Sur probablemente de noviembre a enero. Esta especie madura entre los 4 y 6 años de edad y vive al menos hasta 12 años.

Aunque por suerte a nosotros no nos lo ha demostrado, el tigre ocupa el segundo lugar en el ranking de las especies mas peligrosos y tiene certificados numerosos ataques a humanos.

NUESTRAS INMERSIONES

Finalizado el "wrangling" comenzaba  el "rock and roll". En un principio nos dividimos en dos grupos y Jim nos indico a cada uno la posición inicial en la que nos situaríamos en la "V" imaginaria que íbamos a formar en el fondo.

Esa posición inicial variaría a lo largo de la inmersión con el fin de que todos tuviéramos la oportunidad de ver "lo mas cerca posible" a los temidos devoradores de hombres...

...Y en este caso también de mujeres que, todo hay que decirlo, las tres féminas de la "expedición tigre" debajo del agua demostraron una vez mas que eso del "sexo débil" no es mas que un tópico machista.

Equipados y preparados, después de que Jim comenzara a descender con las cajas de pescado, los integrantes del primer grupo nos fuimos lanzado al agua. Uno tras otro fuimos cayendo al fondo y sin dejar de vigilar en ningún momento, lentamente nos fuimos arrastrando hasta la posición que nos habían asignado.

Con el ruido provocado por el grupo al lanzarse al agua, los 4 tigres que, desde superficie, teníamos localizados habían desaparecido...

Sin embargo, en menos de un minuto, los "descarados" limones con movimientos rápidos y nerviosos se arrastraban por el fondo buscando lo que su fino olfato les indicaba que había por la zona... el sabroso pescado que llevaba Jim en sus cajas.

La visibilidad era buena, entorno a unos 25 metros. Aunque no podíamos verles, sabíamos que los tigres permanecían "patrullando" por los alrededores pero en los primeros minutos de inmersión no dieron señales de vida.

Mientras todos seguíamos esperando ansiosos a los "señores de Tiger Beach", sin miedo ni respeto alguno a los buceadores, los tiburones limón de mas de 2 metros de longitud, campaban a sus anchas entre nosotros logrando en ocasiones ponernos en aprietos ya que, al estar pendientes de los "big one" no reparábamos tanto en las evoluciones (rápidas, nerviosas y descaradas) de los tiburones limón.

De repente Teresa señaló al frente y allí estaba el enorme depredador... Casi cuatro metros y mas de 700 kgs. de "devorador de hombres" que con un movimiento pausado y elegante se iba acercando a nosotros. Pero, aunque esto, en un principio, pudiera parecer peligroso no había problema... Como nos dijo Jim irónicamente la noche anterior en el "briefing": Si quieres que el tiburón no se acerque... echa burbujas. Si aún así sigue acercándose... echa mas burbujas y si quieres que desaparezca... Cierra los ojos. 

Pero nosotros no habíamos recorrido tantos kilómetros para cerrar los ojos, no queríamos que desapareciera, estábamos allí para verle y fotografiarle todo lo cerca que nos permitiera. Queríamos aprovechar esa oportunidad única de estar a escasos centímetros de él sin la protección de una jaula...

Muy lentamente, con la seguridad que da el saberse invencible en su medio, se fue acercando el primer ejemplar. Mientras el grupo, excitado, le seguía con la mirada, apareció a lo lejos y por la parte opuesta de la "V" la silueta de otro enorme tigre. Los dos comenzaron con el ritual de acercamiento al cebo del que podríamos disfrutar durante muchas horas.

Pero, todavía no tenían la confianza suficiente y los recorridos que dibujaban en el tablero que formábamos los buceadores, la comida y ellos mismos eran muy amplios. La partida se anunciaba larga. Avanzaban hasta la mitad de la "V", se dirigían directamente a Jim pero, antes de llegar al cebo daban la vuelta pasaban entre nosotros y se alejaban lentamente de nuestro campo visual. Estaban estudiando el terreno, ellos no tenían prisa por comer y nosotros tampoco por que lo hicieran.

De repente, desaparecieron los tigres. Los dos ejemplares de cuatro metros ya no estaban, no así los limones que cada vez mas nerviosos y descarados seguían olisqueando todo y a todos excitados por el aroma a pescado que debía haber en la zona.

Pero volvamos a los tigres, los habíamos perdido y resultaba curioso observar a tus compañeros mirando de un lado para otro, como bien nos habían indicado en el briefing, en busca de los "tiburones perdidos". No se hicieron de rogar mucho, en un par de minutos un compañero señaló hacia la derecha... "Si, te hemos visto, sabemos que estas ahí, no te quieres acercar pero te hemos localizado..." Otro compañero señaló hacia el frente y de repente, por mi espalda, apareció otro ejemplar con cara de pocos amigos

Ya éramos un total de 7 tiburones y 13 buceadores (todo el grupo estaba en el agua) los que interveníamos en la partida. Aunque las dimensiones del tablero habían aumentado al incorporarse toda la expedición al juego, el fin ultimo seguía siendo obtener el premio en forma de comida y eso implicaba que los 7 depredadores pasaran por los mismos sitios, llegando en alguna ocasión, como se aprecia en la fotografía, a chocar entre ellos... creándose situaciones muy curiosas.

Después de una hora y media con los tigres ya estábamos totalmente acostumbrados al ritual de vigilancia, seguimiento y fotografiado de los señores de Tiger Beach, ahora tocaba compartir en superficie las fuertes emociones experimentadas. Ya habían subido al barco algunos de los compañeros y nos tocó el turno a Teresa y a mí...

Siguiendo las normas establecidas, nos arrastramos por el fondo hasta estar debajo justo del Shear Water y ascendimos, vigilando constantemente a nuestro alrededor, los escasos 4 metros que nos separaban de la superficie. Arriba los compañeros y el capitán estaban preparados para ayudarnos a subir a la embarcación y la verdad es que se agradecía porque el exceso de lastre que llevábamos no facilitaba en absoluto esta sencilla maniobra.

Ya "a salvo" y una vez despojados del equipo pesado, las caras de los compañeros esperando tus primeras impresiones lo decían todo... No había sido una inmersión normal y los adjetivos que todos utilizamos para describirla tampoco lo fueron. Desde el tradicional "impresionante" hasta el coloquial "la ostia" los calificativos empleados por el grupo creo que reflejaban perfectamente las sensaciones que habíamos vivido allí abajo.

El poco tiempo que permanecimos en superficie, antes de volver con los tigres, además de para compartir con nuestros compañeros la experiencia, fue empleado como es lógico para ir al baño, comer algo y por supuesto cambiar batería y tarjeta de la cámara digital... Que aunque nuestras fotografías no fueran profesionales resultaban un documento grafico inolvidable que había que salvar a toda costa.

Ha transcurrido menos de una hora y ya nos estamos preparando de nuevo. En el agua nos esperan nuestros amigos y es de mala educación hacer esperar a los amigos, mas si cabe, cuando éstos son de peso, del mismo peso que un coche pequeño... Así que, otra vez abajo... En esta ocasión los tigres ya no se van cuando Teresa y yo nos lanzamos al agua, siguen su juego alrededor del pescado y alrededor de los buceadores sin preocuparse por los nuevos compañeros de inmersión.

Ocupamos nuestras posiciones y ahora que ya somos "veteranos" nos preparamos para seguir disfrutando, mas si cabe, de la experiencia... Por el fondo del "tablero" aparecen dos tigres, otro esta revoloteando alrededor del capitán, que en estos momentos ha sustituido a Jim con las cajas de pescado y...

Aparece otro mas, ya son cuarto. Este todavía no ha cogido confianza y hace un amago de entrar en la "V" pero enseguida cambia de dirección sin dejar de observarnos en ningún momento.

Los otros tres, cada vez se acercan mas, ahora estoy situado junto a las cajas y el mas grande viene en mi dirección no me aparto, aguanto la respiración hasta el ultimo momento y cuando está literalmente encima, disparo mi cámara y me dejo caer lentamente hacia delante, sin dejar de mirarle, para que él pueda pasar por encima de mí... prácticamente he olido su aliento, la fotografía no ha sido muy buena, pero eso ¿A quien le importa? un tiburón tigre de mas de cuatro metros me ha "susurrado" al oído... Aunque la fotografía, con el paso del tiempo, se deteriore o incluso pierda ese "aliento del tigre", yo no lo olvidaré nunca.  

Transcurren lentamente los minutos y la curiosidad de los "señores de Tiger Beach" va en aumento. Jim ya nos había advertido de que estos animales podían llegar a ser muy curiosos y esa "excesiva curiosidad" es cierto que ocasionó alguna situación "embarazosa" que, sin pasar a mayores, algunos, como por ejemplo Chano, compañero y organizador de la expedición después de vivirlo en sus propias carnes, como se puede apreciar en la fotografía, lo recordarán durante mucho tiempo.

Nos dijeron que no lleváramos enganchada la cámara de fotos al chaleco porque, fruto de la curiosidad de nuestros amigos, en mas de una ocasión, el tiburón había arrancado de las manos el equipo de fotografía al buceador y se lo había llevado entre sus dientes... Una vez comprobado que no era "comestible" lo había dejado tirado unos metros mas adelante y había seguido buscando comida...

Ese era el momento que el apenado fotosub aprovechaba para, lentamente y sin perder de vista al "ladrón", intentar recuperarlo. Si en esa circunstancia el equipo hubiera estado enganchado al cuerpo del buceador, el tiburón habría arrastrado a los dos, equipo y fotógrafo sin ninguna dificultad y la experiencia podría haber resultado muy peligrosa.

La larga inmersión continuaba, seguíamos minuto a minuto ganando confianza con los tigres y ellos con nosotros. A estas alturas empezaban a pasar entre los buceadores con total confianza, te rodeaban y con la mirada fija en ti, se acercaban hasta en ocasiones golpearte o golpear lo que interpusieras entre ellos y tu, en mi caso la cámara, que se llevó un par de golpes, cariñosos por supuesto... Un animal de esta envergadura y fuerza, imagino que si te golpea "sin cariño", puede hacerte mucho daño...

Situados junto a Jim, al lado del cebo, logramos acercamientos espectaculares, era lógico. Una vez realizada la maniobra de aproximación, que podía ser mas o menos larga, el tiburón se lanzaba en picado hacia las cajas del pescado y si tu estabas en su trayectoria, lo mejor es que te apartaras porque él, no tenía ninguna intención de hacerlo.

Hasta ahora, como es lógico, solo hemos hablado de tigres y limones pero entre otros pequeños peces que pululaban por los alrededores en busca de algún alimento que se pudiera escapar a través de los huecos de las cajas del pescado, destacaba una enorme barracuda (con cara de muy mala leche) que mas que en busca de comida llegamos a pensar que andaba "falta de cariño" porque se dedicaba a "vagar" entre los buceadores buscando nuestra atención.

Resultaba peligrosa porque como todos la ignorábamos te la podías encontrar a un palmo de la cara cuando girabas la cabeza siguiendo la trayectoria de algún tigre. Permaneció con nosotros al menos 4 horas y creo que todos la hicimos una foto por pesada.

Tampoco debemos olvidar a las enormes rémoras (proporcionales al tamaño de sus hospedadores) que, cuando los tiburones estaban muy activos en la "V", se acomodaban juntas bajo del casco del barco formando un pequeño banco.

A estas alturas del día, el motivo fundamental del viaje se estaba cumpliendo a rajatabla, estábamos observando y fotografiando a los temibles tiburones tigre a muy poca distancia, sin la protección de una jaula y durante largos periodos de tiempo que se interrumpían como en esta ocasión para descargar la tarjeta de memoria y reponer baterías y fuerzas, que esta segunda inmersión había durado mas de dos horas y el cuerpo necesitaba alimento y sobre todo agua. 

Así que aprovechamos, mientras cargaban nuevamente las botellas, para cubrir todas nuestras necesidades técnicas y biológicas por que aún bajaríamos una tercera vez ese día.

En la tercera y ultima inmersión del día con los tigres (aún tendríamos una sorpresa buceando con delfines en apnea antes de cenar) no sucedió nada destacable que comentar que no hubiera sucedido ya en las dos anteriores. Los "señores de Tiger Beach" estaban algo mas confiados o quizá hambrientos y esto propició mas interacción con ellos. Pasé toda la inmersión pegado a las cajas de pescado y estuvieron dando vueltas a mi alrededor la mayor parte del tiempo.

Los únicos que dieron "problemas" fueron los tiburones limón que a estas alturas del día, estaban pesados, insoportables y muy nerviosos logrando en ocasiones hacernos perder la paciencia. Se metían por todos los sitios olisqueando el suelo en busca de los restos que salían de las cajas de pescado, realizaban giros muy violentos junto a los buceadores llegándome a golpear en alguna ocasión con la aleta caudal.

Contentos y excitados salíamos del agua, estaba atardeciendo y había finalizado el buceo en Tiger Beach por hoy. Mientras nos quitábamos el equipo y recuperábamos fuerzas el barco zarpo en busca de los delfines. Sobre la experiencia con ellos en esta y otra ocasión que tuvimos la suerte de hacer apnea con ellos podéis encontrar información el otro apartado de la "Expedición Tigre".

UN TIGRE NO HOMOLOGADO

Los momentos mas "tensos" de nuestro viaje a Bahamas no los vivimos, como cabria esperar, realizando el "Master Abernethy en buceo con los tigres de Tiger Beach", allí, cumpliendo escrupulosamente las normas, teníamos el tema dominado.  Jim, nos había enseñado a bucear cara a cara con los tigres sin protección alguna, pero en Tiger Beach... En 4 metros de agua, con la protección del fondo, la tranquilidad de tener el barco encima y en caso de que surgieran problemas no tener que hacer ni siquiera parada de seguridad para salir del agua.

El problema surgió el último día, en Jack's Jungle cuando finalizábamos una increíble inmersión con grises de arrecife en la que, como siempre, había comida en el agua. Subiendo por el cabo del ancla, desde el fondo de 20 metros para hacer una obligatoria parada de descompresión, pudimos ver a lo lejos una silueta grande, muy grande que se dirigía directamente hacía nosotros, cuando estaba lo suficientemente cerca pudimos confirmar que era un tigre, un "tigre no homologado"...

Este no era de "Tiger Beach", no nos conocía, no estaba acostumbrado a la comida en el agua de Jim, no estaba en un fondo de 4 metros... En cambio nosotros si estábamos colgados a 4 metros, pero sin poder subir al barco. Nos encontrábamos entre dos aguas, territorio de caza del tigre, como nos habían enseñado y sobre nuestras cabezas colgaban del barco dos deliciosas cajas de pescado.

En la parada de descompresión estuvimos mas pendientes del "tigre no homologado" que de nuestras propias computadoras. Nos había pillado de sorpresa y no teníamos escapatoria, al menos durante los largos 5 minutos que duró la parada.

En este tiempo el tiburón pasó en, al menos, 3 ocasiones a escasos metros de nosotros (cada vez se acercaba mas) en su sistemático recorrido patrullando el arrecife. Era lógico, se sentía enormemente atraído por el olor a pescado que dejaban las cajas que colgaban del Shear Water (encima justo de nuestras cabezas) y las que, situadas en puntos estratégicos, estaban repartidas por el arrecife.

Una vez finalizamos la parada y pudimos comenzar a subir al barco, lo fuimos haciendo muy despacio, de uno en uno y vigilando a nuestro alrededor... En esos momentos, todas las precauciones parecían pocas. Pero cuando estábamos "todos a salvo" y aunque la experiencia realmente había sido muy intensa algunos nos quedamos con ganas de mas, así que en cuanto las botellas estuvieron cargadas, nos volvimos a meter en el agua en busca del tigre no homologado.

Descendimos y buscando la protección que nos brindaba el arrecife situado bajo el barco, pudimos seguir disfrutando durante un buen rato de las evoluciones del tigre. Arrancándole incluso alguna fotografía en sus idas y venidas en busca del alimento.

Pero esta vez, para evitar tener que hacer una parada obligatoria con el riesgo que ello suponía, evitamos entrar en descompresión.

Todavía nos quedaba por hacer una inmersión en Bahamas antes de regresar a España... Pero esa la teníamos reservada para nuestros amigos de Tiger Beach...

Después de dos increíbles inmersiones en Jack's Jungle con los grises y el "tigre no homologado" Jim decidió que debíamos despedirnos de Bahamas con los "Big one" en la retina y puso rumbo a Tiger Beach.

Repetimos el ceremonial del pescado y el "chumming" para atraer a los tigres y una vez que, cautivados por el "aroma" de las viandas, llegaron hasta el Sherar Water nos fuimos lanzando ordenadamente al agua...

La inmersión resultó, como las otras tres que habíamos tenido la suerte de realizar allí, intensa y emocionante. Aparecieron 4 enormes tiburones tigre que se turnaban para entrar en la "V" a "jugar" con nosotros.

Tres ejemplares de tiburones limón también hicieron la delicia de los buceadores "tocando las narices" todo lo que pudieron... Era increíble ver como ninguno de nosotros les prestaba atención, mas allá de vigilarles por seguridad.

La inmersión fue transcurriendo por los cauces previstos y según iba pasando el tiempo, los compañeros fueron dando por finalizado el buceo en Bahamas. Estaba atardeciendo y el nerviosismo de los tiburones iba en aumento, nuestro interés por ver como reaccionarían, también...

Jim, que debemos reconocer que hizo todo lo posible por que disfrutáramos al máximo las inmersiones, viendo que quedábamos solo 3 buceadores en el agua y que no teníamos ninguna intención de subir al barco, nos preparó un "fin de fiesta" inolvidable...

Comenzó a extraer lentamente el pescado que aún quedaba en las cajas y ayudado por la corriente se distribuía muy fácilmente por la zona.

En pocos segundos, los tiburones tigre, hasta ahora relajados y buscando tranquilamente su alimento, comenzaron a aumentar su "velocidad de crucero". Limones, rémoras y algunos pequeños peces que pululaban por la zona, se disputaban pequeños restos de comida que flotaban en el agua.

Hasta ahora la inmersión había transcurrido con la armonía y relajación que se puede conseguir estando rodeado de "devoradores de hombres" pero la excitación producida por la cantidad de restos que había en el agua convirtió nuestro tranquilo "tablero de juego" en un pequeño campo de batalla.

Los pequeños restos tenían mucha competencia pero los bocados mas apetitosos, si se encontraba alguno cerca, sin duda correspondían a los "señores de Tiger Beach"...

Los "últimos de Filipinas" que aguantamos con Jim hasta el final, pudimos disfrutar de los momentos mas intensos de todo el viaje y comprobamos a escasos centímetros de nuestros cuerpos la tremenda voracidad de los tigres.  

Pudimos ver como uno de los ejemplares engullía un "espaldar de bonito" de mas de medio metro de longitud abriendo la boca hasta limites insospechados. Aunque no hay fotografías como tales de la hora del banquete, si que hemos querido colocar unas capturas del video que aunque son de pésima calidad por estar grabado con la cámara de fotos, creemos que si refleja los intensos momentos vividos mientras los "señores de Tiger Beach" se pegaban un buen festín.

Pocos minutos después de grabar estas imágenes, Jim nos preguntó a los "últimos de Filipinas" si queríamos finalizar la inmersión. Como llevábamos mas de dos horas disfrutando de los tigres y el "subidón" de adrenalina ya no podía ser mas intenso, por unanimidad y todavía con caras de no creernos lo que habíamos vivido, decidimos dar finalizado el buceo en Tiger Beach. Subimos al barco de uno en uno, lentamente y mirando en todo momento a nuestro alrededor, Jim cerraba el grupo. Sin duda había sido un final de fiesta inolvidable.

CONCLUSIONES

Teniendo en cuenta la cantidad de sitios que hay en el mundo para visitar, si después de un viaje de buceo nos quedan ganas de repetirlo significa que el destino es bueno. En este caso no cabe ninguna duda, repetiríamos el viaje con los ojos cerrados. Bueno, lo repetiríamos pero no con los ojos cerrados, porque entonces "desaparecería el tigre" y no nos gustaría que eso sucediera...

No sabemos el tiempo que puede durar Tiger Beach en las condiciones en las que nosotros lo conocimos. Nuestro viaje lo realizamos en mayo de 2005 y a partir de noviembre varios operadores ya lo ofertaban para el año 2006.

Los sitios secretos no duran siempre y si Tiger Beach se masifica, además del peligro que acarrearía para los propios buceadores, no creemos que dure mucho, al menos como nosotros lo conocimos.

Nosotros hemos tenido la enorme suerte, gracias al periodista Chano Montelongo que contó con nosotros para esta fabulosa expedición, de disfrutar de un Tiger Beach increíble con un equilibrio perfecto entre el riesgo soportado (que reconocemos que lo hay) y la satisfacción obtenida.

Sinceramente, si eres un verdadero apasionado de los tiburones te recomendamos vivir la experiencia de Tiger Beach.

 

FICHA TECNICA: TIGER BEACH, BAHAMAS

CRUCEROS

En el año 2005, la única opción para ir a Tiger Beach era con Jim Abernethy en el Shear Water, el pequeño barco vida abordo de  "JASA" .

INMERSIONES AL DIA

Todas las posibles, cuando el barco no está navegando se puede bucear. Lo normal 3-4. En Tiger Beach la duración de las mismas es muy elevado.

DOCUMENTACION

El viaje lo realizamos vía Miami, donde embarcamos en el Shear Water. Para entrar en Estados Unidos es necesario el pasaporte digital en vigor con validez de seis meses. Y para bucear, lo de siempre; licencia y seguro de buceo

VISADOS

No es necesario visado.

TASAS

No.

ALOJAMIENTO

El pequeño Shear Water.

MONEDA

El dólar USA. También aceptan tarjetas; MasterCard, Visa y American Express.

DIFERENCIA HORARIA

6 horas menos que en España.

IDIOMA

El idioma oficial es el Ingles.

CENTROS DE BUCEO

En Bahamas existen numerosos centros de buceo con los que incluso se puede hacer buceo con tiburones pero a Tiger Beach en mayo de 2005 solo te llevaba Jim Abernethy porque solo el conocía el sitio.

TEMPORADA OPTIMA

De Enero a Junio, es la temporada en la que se pueden ver los tiburones tigres.

TEMPERATURA DEL AGUA

25 - 30º C  dependiendo de la época del año.

CLIMA

Muy caluroso, soleado y húmedo. La temperatura varía entre los 21 y 32 ºC.

GASTRONOMIA

En el barco, variada con influencias muy norteamericanas.

TRAJE DE NEOPRENO

Recomendable mono de 5mm. Si vas a ver los tigres en la época optima. El agua está entorno a los 25ºC-27ºC. Pero las inmersiones son muy largas y es preferible que sobre un poco de neopreno, aunque los menos frioleros con un 3 mm. pueden bucear. Obligatorio capucha o al menos pañuelo para no dejar el pelo al aire.

FAUNA

En Tiger Beach: Tiburones tigre, tiburones Limón, alguna barracuda y pequeños peces variados a los que por supuesto no prestas ninguna atención. En las inmersiones de tiburones: tiburón gris de arrecife, tiburón martillo gigante, tiburón tigre. Y en el resto de las inmersiones: Mamíferos; delfín mular y delfín moteado del atlántico. Vertebrados; grandes meros, morenas, peces ángel, pastinacas, tortugas, tiburones nodriza, peces globo, peces loro, barracudas, pequeños bancos de pargos y roncadores entre otros. Invertebrados; aunque los fondos no son tan espectaculares como los de otros destinos (p.ej. Mar Rojo, Malasia...) si podemos encontrar muchas especies. Destacan las espectaculares gorgónias del sugar wreck, pero también encontraremos crustáceos como las siempre llamativas langostas, equinodermos... 

GRANDES ANIMALES

En este destino los grandes animales no van a faltar... Yo creo que con los delfines y los tiburones tendremos bien cubierto el cupo. Pero si añadimos los meros, las barracudas, las morenas y las tortugas que también podemos encontrar pienso que hasta el buceador mas exigente se irá contento en cuanto a grandes animales se refiere.

FAUNA NOCTURNA

No podemos opinar en este apartado porque no hemos realizado ninguna nocturna en Bahamas. Jim nos ofreció después de la ultima en Tiger Beach hacer allí una nocturna... pero con la descarga de adrenalina de los últimos 10 minutos de esa inmersión atardeciendo tuvimos suficiente...

PARED

No hemos buceado en ninguna pared propiamente dicha, han sido todos arrecifes con su fondo mas o menos profundo pero no paredes en sí.

PECIOS

El único en el que hemos buceado ha sido el famoso Sugar Wreck, ya hemos hablado de él en el apartado correspondiente. Merece la pena.

VISIBILIDAD

Dependiendo de la época del año y de las corrientes entre 20-40 m.

CORRIENTES

No suele haber corrientes "infranqueables" pero por ejemplo en Tiger Beach suele ser habitual que haya una ligera corriente que resulta incomoda en ocasiones para permanecer en la posición asignada formando la "V". Es una de las razones por las que se lleva un exceso de lastre tan exagerado. En el resto de las inmersiones puede haber una cierta corriente ocasionalmente pero superable sin excesivo esfuerzo.

EXPERIENCIA NECESARIA

Es obligatorio tener una cierta experiencia ya que las inmersiones sin ser complicadas como tales, si exigen mucho control por la compañía que nos vamos a encontrar debajo del agua. También es recomendable tener experiencia en el buceo con tiburones... Si no se ha buceado nunca con tiburones yo no recomendaría empezar con Tiger Beach...   

ELECTRICIDAD

110v/50Hz.

SANIDAD, VACUNAS

No son obligatorias vacunas.

COMO IR, COMO LLEGAR

Se vuela con American Airlines hasta Miami. Desde allí hasta el puerto de embarque que Jim tiene en Riviera Beach te traslada la gente de su equipo en coche o minibus. A partir de aquí solo barco, el Shear Water.

CAMARA HIPERBARICA

Imaginamos que en Bahamas.

FOTOGRAFIA

Estados Unidos (depende de la relación euro/dolar) suele ser interesante para las compras de equipos foto-video sub. Recomendable hacer escala en Nueva York si se tiene interés en comprar. Aunque en Miami seguro que también hay sucursales de las tiendas mas famosas de NY.

COMPRAS

En este viaje no tuvimos tiempo nada mas que para nuestros amigos los tiburones. Pero imagino que las compras en Miami se puede comprar prácticamente de todo.

EXTENSIONES TERRESTRES

Podemos alargar nuestra estancia quedándonos unos día en Bahamas, en Miami o incluso se puede aprovechar a la ida o a la vuelta para hacer una escala en Nueva York. Esto siempre dependerá de nuestro tiempo y nuestro dinero.